23 nov. 2007

amarillismo gramatical

Hoy hemos cerrado el año formativo, con un encuentro sobre la integración de la cultura en la clase de español. El formato "encuentro" o "tertulia" me gusta mucho porque implica y responsabiliza a los asistentes. A un seminario se puede asistir, pero en un encuentro hay que participar, y esto es muy enriquecedor y dinámico: nunca sabes por dónde va a caminar la reflexión, pues no depende tanto del moderador como de los asistentes, a quienes el azar se ocupa de juntar en un sitio sin saber necesariamente los unos de la asistencia (ni de la existencia, en muchos casos) de los otros; cada uno con su circunstancia, su experiencia y su reflexión. En fin, que el tema era interesante desde el principio y el moderador ha sabido ordenar la reflexión de un modo muy motivador.

Sobre todas las intervenciones ha sobrevolado el apoyo, la negación o el matiz a la ecuación lengua = cultura, o la peligrosísima y recurrente lenguacultura = visión del mundo (en sentido trascendente). José Antonio ha aportado una cita de Octavio Paz en la que dice que el sol no es el mismo cantado en lenguas diferentes, aunque sea el mismo astro y alumbre lo mismo. O sea: que la lengua de algún modo determina la visión del mundo, o que las lenguas arrastran cada una una visión del mundo que les es propia (y esto enlaza con la entrada del otro día). Hemos entrado en las inevitables contradicciones, cuando uno que se manifiesta a favor de esa idea se descubre después defendiendo que aunque la lengua sea la misma, nadie mejor que un colombiano para entender cómo García Márquez ve el mundo (la selva, el Caribe). Luego en qué quedamos. Por Dios, que a mí no me digan que tengo que compartir visión del mundo con la gente de mi pueblo, así, sin mayores precisiones, sólo porque todos (los ciento y pocos) somos del mismo lugar perdido de la meseta, hablamos una misma lengua, un mismo dialecto, somos laístas y sabemos lo que es rastrojo, barbecho, arrejacar, dornajo o trigo de seis carreras. Esta idea es peligrosa, desde luego, y de esto también hemos hablado. Pero es la idea que sustenta muchas actuaciones sobre la lengua. Una vez, fuera de España, encontré a un profesor de vasco que, hablando de su alumnado, decía que enseñaba vasco a "vascos que querían aprender su lengua". Es una metáfora. Muy lejos de la lengua como vehículo, como canal, como sistema de expresión y comunicación natural del individuo. A un paso también de otra idea identitaria ya comentada: mejor no aprender más lenguas (o más lenguas que la tuya) para no contaminarse.


Algo de cierto hay, sin embargo, si entendemos en sus estrictos términos "visión del mundo", o sea: representación mediante una codificación lineal (puesto que el lenguaje es lineal, como la música) de un mundo no lineal; por eso hay que elegir un orden y unos elementos, y disponerlos en el tiempo, mientras que las imágenes o las ideas no tienen tiempo en sí mismas. Para representar esa realidad no lineal, hay que empezar por algún sitio, y unas lenguas lo hacen de una manera y otras de otra. Pero no creo que eso determine, como determina la biología. Una lengua no nos determina: nos acostumbra a ver el mundo representado de una manera.

Quizá por eso una versión utilitaria, frívola e interesada de esta idea siempre me ha dado buenos resultados en clase. Porque es una idea que seduce y atrapa. Es lo que podría llamarse "amarillismo" gramatical. Para que dé todos sus frutos, sin embargo, se necesita un público con voluntad de contaminarse: es decir, de ponerse en la piel del otro y ver el mundo como él para que determinados problemas gramaticales se resuelvan naturalmente, y la gramática de la lengua extranjera, una vez comprendida la visión del mundo que traduce, fluya gramaticalmente con la naturalidad con la que fluye en el hablante nativo, para quien ese dato es transparente y no relevante. Claro que este objetivo último no se cumple; pero sí que es verdad que planteados esos determinados problemas de este modo amarillo que digo, parece como si perdieran ese aura intocable de agujero negro gramatical.

El ejemplo más claro quizás, el verbo "gustar" en español. Frente al voluntarismo o la libertad del individuo respecto del objeto deseado de "to love" o "aimer", el determinismo, la aceptación del deseo como inevitable, fuerza externa que anula nuestra capacidad de decidir: el irresistible atractivo, fuera de mi control y al que no me puedo sustraer y contra el que de nada sirve rebelarse tanto en "me gustan las fresas" como en "me gusta cuando callas". El verbo "amar" existe también en español, sí, pero para lo que de verdad sale del corazón. ¿Aman distinto los francófonos porque conjugan el mismo verbo con la tortilla de patatas que con el ser amado? ¿Aman de verdad los hispanohablantes o se inventan un amor a la medida de su voluntad?

Pero otro ejemplo amarillo podría ser la etimología del futuro simple español y románico, construido sobre una perífrasis de obligación, frente al voluntarismo de "Shall" o "will" o frente al futuro como imperativo del árabe. ¿Tendríamos que sacar conclusiones? ¿Podría relacionarse con fenómenos históricos acaecidos en pueblos que hablan esas lenguas? La gramáticaficción es muy divertida, y da mucho juego.

Otro agujero negro del español: por y para puede abordarse desde la distinción entre dirección y sentido en español, y la poca importancia que otras lenguas le dan a esa distinción: los italianos, que tan obsesionados están con no dominar nunca por y para, tienen una lengua en la que, por ejemplo, hola y adiós se dicen con la misma palabra, y "salutare" sirve lo mismo para saludar que para despedirse.

Y qué decir del juego filosófico que dan ser y estar, las dos del pasado de indicativo, o el ineludible subjuntivo...

Y, para acabar, el género de ciertos sustantivos, en comparación con el de sus equivalentes en otras lenguas, o en una lengua como el inglés, que no lo tiene. O que no lo tiene aparentemente: en muchas canciones, por ejemplo, se dice "Mister Moon" referido a la luna. En árabe luna es masculino y sol femenino, cosa que choca mucho y cuesta aceptar a los hispanohablantes.

12 nov. 2007

zoqueta, quizás un poco



El otro día, hace bastante ya, leí en el resumen de prensa, creo, o no sé por dónde me llegó, la reflexión de Arcadi Espada acerca de Living Tongues (Q: Why are languages going extinct so rapidly? Languages are abandoned when speakers come to think of them as socially inferior, tied to the past, traditional/backward, or economically stagnant. The current rapid decline of approximately one every two weeks appears to be unprecedented in human history. Q: What does humanity lose when a language dies? A vast repository of human knowledge about the natural world, plants, animals, ecosystems, and cultural traditions. Every language contains the collective history of an entire people), de las iniciativas de la UNESCO sobre las lenguas en vías de extinción ("Las lenguas son el vehículo de sistemas de valores y expresiones culturales, y constituyen un factor determinante de la identidad de grupos e individuos"), de los estudios publicados por Nacional Geographic y el eco que han tenido en la prensa. Dice Arcadi Espada:

Cada cierto tiempo, y coincidiendo con necesidades administrativas, algún cómico de la lengua sale a la calle y da unas cuantas voces, siempre las mismas: ¡Las lenguas se mueren! Uno de mis favoritos es el forense David Crystal, autor de (...) este impresionante apotegma: "Decir de una lengua que ha muerto es como decirlo de una persona". La muerte de las lenguas (síncope) es un floreciente negocio que cada vez tiene más promotores. El último (...) es un David Harrison que no duda en encadenarse a uno de los más queridos tópicos de la secta, que es el de equiparar la diversidad biológica y la lingüística (...). No es el caso de las lenguas, naturalmente. Porque las lenguas, una forma de respiración articulada, no son seres vivos y no tienen instintos. Son sólo una marca de vida, y más concretamente, de vida humana, pero confundirlas con un ser vivo es lo mismo que confundir un semáforo con una ciudad. Hasta tal punto esa confusión es falsa e inmoral que la muerte de las lenguas (una expresión por lo demás puramente metafórica, porque las lenguas sólo se transforman) es un dictado del instinto de supervivencia humano. A diferencia de los animalitos las lenguas se extinguen por un proceso de decisión voluntaria del hablante, muy parecido al que le lleva a abrir la boca para respirar y seguir comiendo.
Las lenguas mueren porque los hombres quieren vivir, y vivir mejor (de ahí que ninguna comunidad dehablantes abandone una lengua por otra menos útil), y porque el sentido del habla no está en el fetichismo de la diferencia sino en el favorecimiento de la cooperación.
Lo cierto es que las lenguas se pierden; lo cierto es que esto no es nuevo, aunque -como todo- sí diferente ahora; se transforman todas y se pierden muchas, muchísimas. No sé si merece ser un motivo de tristeza, pero de alegría tampoco, creo yo.
Dios mío qué revuelo en el planeta blog, cuando me puse a mirar. Me recordó el revuelo sobre el apadrinamiento de palabras, campaña que fue tan bien acogida por la clase política, y tan criticada por algunos intelectuales y buena parte de la blogosfera. Claro que hay algunas diferencias: en la primera polémica se trata, claro, de discutir una vez más si es o hasta qué punto es la lengua la base de la identidad de una cultura (de la que los individuos no pueden o no deben escapar) y su seguro de continuidad; en definitiva, se trata de seguir a vueltas con la hipótesis de Sapir-Whorf en alguna de sus versiones. En el segundo caso se trata más bien de discutir la pertinencia -y la poética- de los museos. En ambos casos, es la polémica que surge entre quienes quieren parar el tiempo para atrapar lo que va dejando atrás y quienes piensan que lo mejor es lo que está por venir; entre "seguir y seguir la huella" y "se hace camino al andar"; entre yo soy lo que viví o yo soy lo que me espera. Edad de Oro y Progreso.

Vagando por ahí, de vínculo en vínculo, descubrí puente aéreo (fantástico medio de transporte, al que me he suscrito), y me parecieron muy sabias sus palabras:


Es curioso, pero la defensa de esas "identidades" suele venir de dos bandos por lo común enfrentados: ciertos progresistas y ciertos conservadores. La jerga del conservadurismo está clara cuando se dice que la "identidad idomática" está en peligro por "la influencia del mundo externo". Estamos hablando de etnias que son secularmente relegadas, olvidadas, mantenidas en los bordes mismos del estado-nación, tratadas como inexistentes y condenadas a condiciones de vida lamentables, y, sin embargo, se teme que dejen de ser lo que son, que el contacto con el resto del país los criollice, los vuelva culturalmente mestizos, es decir, entre otras cosas, se teme que alguna forma de integración a lo externo los saque del abandono y la absoluta marginalidad. Como si hablar kashinahua, ruso, sánscrito, esperanto o glíglico fuera más importante que integrarse a un sistema capaz de otorgarles mejores posibilidades de existencia.
Como si el encierro fuera mejor que el contacto. O como si hablar español fuera el hecho que los coloniza, y no estuvieran sufriendo de una opresión colonial desde ya, desde hace tiempo, desde hace siglos.El concepto de "identidad", sin embargo, también es muy querido en un sector de la izquierda que se describe a sí mismo como progresista. (Piensen en el título del suplemento de El Peruano, Identidades). Es una curiosa elección taxonómica si uno tiene en cuenta que la noción de identidad" parece contradecir la idea de mutación: ser siempre igual a sí mismo, definirse en función de una esencia compartida, una identidad, es la mejor manera de negar la integración, el mestizaje, la transculturación, la hibridez, la heterogeneidad y todas las otras nociones elaboradas hasta hoy para dar cuenta del carácter heteróclito de las culturas latinoamericanas. Pero, sobre todo, es la mejor manera de abolir el cambio como categoría política y como programa de acción social.Quienes quieran defender a los individuos, por sobre el fetiche ilustrado de la lengua, quienes se preocupen por las personas y los grupos de personas más que por la curiosidad anecdótica de qué lengua hablan, deberían, en lugar de llorar la muerte de una docena de idiomas, trabajar para resolver las maneras en que se ha de producir la inevitable integración de sus hablantes al resto de la sociedad, para que esa integración tenga sentido y sea benéfica para esas personas.A veces, da la impresión de que los plañideros de las lenguas en extinción prefirieran la idea de encerrar a los
hablantes de esos idiomas en la vitrina de un museo, rescatándolos así de "la influencia externa", antes que preocuparse por su humanidad y su coyuntura como
personas.
Precisamente Emilio, cada vez más ordenado y menos relativo, ha vuelto hace poco sobre el asunto, en uno de esos post tan granaínos [ ;) ] de su última etapa, ácidos y densos: zoquetes, se titula, porque los últimos dos hablantes de la lengua zoque se han retirado la palabra y la prensa se lamenta del hecho.

No estoy segura de que uno deba avergonzarse del sentimiento de pérdida que provoca cualquier pérdida, de la nostalgia que provoca la lucha contra un destino inexorable y conocido. Sí, es verdad, las cosas en los museos están muertas. Visitar el Museo de África me conmovió: no hubiera podido conocer esas esculturas fascinantes si alguien no las hubiera profanado de su función y colocado en un museo. Que el tiempo pasa y tiene que ser así es verdad, pero a veces etristece; que las cosas cambien es natural, pero a veces entristece; que la gente pase por el mundo es ley de vida, pero no por eso las pérdidas duelen menos. Claro, que la vida siempre sigue, aunque acabemos volviendo a casa por navidad. No para quedarnos.

30 oct. 2007

legislando y gerundiendo, que es andando

A propósito del Gobernador de Brasilia, José Roberto Arruda, que días atrás sacó un decreto prohibiendo (uy, no: que prohibía) el gerundio en la Administración: “queda prohibido el uso del gerundio como disculpa para la falta de eficiencia”. He acudido a Google y he leído la noticia en La gaceta de Tucumán. Me ha interesado también el editorial (hay que ver, qué voluntad de estilo al escribir) de La Nación: Gerundio y eficiencia , y también me ha interesado el artículo del 15 de octubre de Ángel Escobar en El Siglo: Murió el gerundio, ¡viva el gerundio!:

Nunca tuve debilidad por el gerundio. Lo confieso. Eso de estar comiendo, hablando, rezando y varios etcéteras me da la desagradable sensación de una continuidad sin término. Y sabemos que en esta vida todo tiene su término. No es como el participio pasivo que es cortante. Es así y ya está. Se acabó.Acerca de la diferencia de estas dos entidades verbales, nada mejor que la anécdota que relata Incitatus*: Camilo José Cela, escritor español de fuste, siendo senador en la Legislatura Constituyente de España, se quedó cierta tarde “traspuesto” en el escaño. Su vecino, el recién fallecido cura Xirinachs, le espabiló: “¡Don Camilo, que está usted dormido!” Y Cela, genial: “No. Estoy durmiendo. No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, del mismo modo que no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo”. Xirinachs se quedó ...

21 oct. 2007

Hoy me siento DELE

Será porque las fechas se van acercando. El caso es que a veces Windows Word nos obsequia con auténticos haikus de poesía pura, como los DELEs:


La impresora no ha respondido todavía, pero puede que el programa de Microsoft Office pueda continuar sin la información de la impresora. ¿Desea continuar o esperar a la impresora?
SÍ NO

18 oct. 2007

increíble, pero cierto

Resulta que busqué, por las razones que fueran, en Google la frase exacta "hoy he cometido un terrible error", y no produjo ningún resultado. Parecía una frase tan vulgar y cotidiana, que cómo lo iba a imaginar. Pues sí, si las máquinas funcionan como deben, una frase tan vulgar no ha sido recogida en ninguna página, de los millones que tiene Internet. Insospechado ejemplo chomsquiano de la creatividad del lenguaje. Cada vez quedarán menos. Seguro que mañana Google encontrará algo más que esta entrada del blog para esa secuencia.

12 oct. 2007

Celebración de la Hispanidad




o también




¡Santiago, y cierra España!




En fecha tan señalada, y al hilo de la nota de ayer, dos temas relacionados: la celebración del congreso Pensar en Español (en el que el Cervantes, la principal institución encargada de la difusión de la lengua española, sólo aparece entre los listados del Comité Promotor) y las declaraciones de Antonio Gamoneda, poeta, premio Cervantes 2006 y presencia constante en los últimos tiempos en las noticias culturales de los periódicos, ambos temas reunidos en el reportaje de Informe Semanal que enlazo aquí. Transcribo, para ver si así me lo acabo de creer, el minuto y pico de entrevista con Gamoneda (sitúense en el minuto 9'50'', más o menos):



Transcripción para los que, como yo, no dan crédito:

G: No es indiferente un idioma u otro, porque la articulación, la coloración de la palabra es distinta. Yo veo por ejemplo como mis traductores, los ingleses, están empeñados en que explique lo que no debo explicar, lo que tiene que estar implícito y hasta oculto en el poema.

L: Asturiano, casi leonés, premio Cervantes de Literatura, sabio, irónico... Lo encontramos con su último poema, por el momento, que habla de abismos y despedidas presentidas. Nunca quiso aprender otra lengua que el español, para poder pensar en su idioma sin contaminaciones.

G: Para la comunicación afectiva, emocional y estética, en esa gama de sensibilidad y de sentimiento, yo creo que el español es el lenguaje más fuerte.


Pero qué fuerte.

El provincianismo cateto se está adueñando de nuestra élite cultural, haciendo ondear fuera de tiempo la bandera de los mitos imperiales, para con el orgullo así oxigenado disimular los complejos y la clara conciencia de padecer imperdonables carencias. Nebrija dijo "Porque la lengua fue siempre compañera del imperio", y tenía su punto de razón pragmática, y eran otros tiempos, y sabía latín y no se contaminaba. La leyenda dice que Carlos I de España y V de Alemania (y también eran otros tiempos y quizás son sólo habladurías) hablaba con sus caballos en alemán (que era su lengua), con las damas en francés y con Dios ni más ni menos que en español. Y después, decimonónico y montañoso, vino Unamuno con su "¡que inventen ellos!".


Y Santiago y cierra España.

Feliz "Fiesta de la Raza".

11 oct. 2007

Hablando francamente (de lenguas)

(o también:)

Celebración de la Hispanidad

Durante todos estos días en que no he estado precisamente de vacaciones, en diversas ocasiones y por diversos motivos me he encontrado pensando en cosas como lenguas que mueren, lenguas que sufren, lenguas que crecen, lenguas que luchan, lenguas que triunfan… En relación, claro, con el oficio que nos da de comer a mí y a mi familia.

(Entre paréntesis y en cuanto a eso, es un azar bendito que las lenguas no se aprendan por inyección intravenosa, ni con pastillas ni por autohipnosis; o eso creía yo: todos los días paso por delante de una especie de oficina llamada “ABC Langues: Formation linguistique accelerée par auto-hypnose” con la intriga de si habrá aparecido un cartel “A louer”, o algo así. Y no: se mantienen. Con el trabajito que nos cuesta a nosotros, no dejo de maravillarme: ¿serán ex alumnos desesperados de instituciones como las nuestras?)

El caso es que para el oficio y la subsistencia hay que convencer a la gente de que estudie otras lenguas y que no se limite al inglés; así es que, ya que no lo damos gratis, hay que ver muy bien qué argumentos se utilizan para atraer a potenciales clientes de esta nuestra labor difusora.

Por lo que me parece, los franceses están muy preocupados y ocupados en la guerra contra lo que llaman “lingua franca”, y casi se diría que contra ella basan sus argumentos (y su publicidad). Eso les ha convertido quizá en los máximos defensores e impulsores (e inversores) del multilingüismo. El multilingüismo, bandera lingüística de la UE está de moda (ver vídeo).

El mes de septiembre ha sido el mes de la “Intercomprehension”, un proyecto europeo de multilingüismo, en la Alliance. En el portal se lee:

En la casa común europea las lenguas no son recíprocamente "extranjeras"; están relacionadas. En las familias lingüísticas románicas, germánicas y eslavas los europeos nos entendemos. EuroCom nos muestra el camino hacia el plurilingüismo diversificado. La Intercomprensión europea es el complemento cultural y comunicativo imprescindible frente al inglés como lengua universal de contacto. EuroCom salvaguarda la riqueza cultural y lingüística de Europa


En la reunión final a la que asistí, pude comprobar hasta dónde estaban de enloquecidos y entusiasmados mis colegas franceses con el asunto. Y, claro, a poco que se piense resulta evidente por qué, y resulta evidente asimismo su interés en que participe el español.

La reunión se celebró en un aula. La observé con detenimiento, para establecer los paralelismos y diferencias y finalmente establecer mi propia clasificación; son cosas que da el oficio. Una pizarra blanca, mesas en U (no sillas de brazo), un mueble con una tele y un reproductor de deuvedés, y en una mesita lateral un humilde equipo estéreo de audio, portátil; no vi ordenador, y me sentí orgullosa de que ya todas nuestras aulas lo tengan, y con acceso a Internet. Pero, eso sí, allá donde confluyen todas las miradas, al lado de la pizarra, se veía un gran mapamundi con los países de la Francophonie resaltados: ni más ni menos que tres hileras de 20 banderas distintas cada una.


Pensé: “Y nosotros el primer día de clase presumiendo de lo de más de veinte países, sí, pero con reparos y matices cuando mencionamos Filipinas, Guinea o incluso Puerto Rico. ¡Porque nuestros manuales son españoles (y se hacen en Barcelona tantos de ellos, si se me permite un chiste tonto), que si no meterían en el mapa de la Unidad 1 a Estados Unidos, faltaría más! Nunca hemos sabido imitar a los franceses en el valor que dan a su lengua, eso es verdad”.

Ah, pero la grandeur se está perdiendo un poco, creo yo: en Italia el ministerio estaba ya hace un par de años reciclando a los profesores de francés y alemán de secundaria para que impartan español, y en algunos centros oficiales franceses repartidos por el mundo se da ya español.

El proyecto de futuro, la Intercomprehension, es una “revolución”, como dijeron, un giro copernicano a su propia tradición, una reconversión de pensamiento difícil de asumir para muchos, y es prepararse, reciclarse para enseñar Intercomprehension:, o sea: "entiéndeme cuando hablo o escribo en mi lengua, que prometo intentar hacer lo mismo contigo, ya que compartimos lenguas de raíces comunes; me resigno a que mi interlocutor simplemente me entienda (o a lo sumo hable mal mi lengua) a cambio de que me permita expresarme en la mía con la garantía de que me entiende". Por eso que la colaboración del español en ese proyecto es tan importante: a los sesentaypico países de la Francophonie sumaríamos los veintipico de la Hispanidad. Dueños del mundo, por fin. Superando a la lingua franca, por fin. Aunque haya que ceder un poco de protagonismo.

Cualquiera diría que al español le va tan bien en Europa... Ay

Y en éstas y otras (el traído y llevado informe sobre lenguas en peligro de extinción) estoy cuando una amiga me informa de dos cosas, que dejo para el siguiente apunte: la celebración del “Pensar en español” y las declaraciones de Gamoneda a Informe Semanal, imprescindibles para situarnos.

5 jul. 2007

a vueltas con el meme

Vuelvo a hablar del meme de fin de curso, quizás porque me temo que la mía es la necesaria via muerta en la finitud del universo ele.

Allí se expresaban las cosas en potencial:

“Imagina que tienes un colega que imparte tu misma asignatura y quiere incorporar las TICs en su asignatura para el curso que viene. Viene a ti, ya que le suena que tú tienes un blog y enredas con estas cosillas, en busca de consejo. ¿Qué le dirías? ¿Cuáles serían las claves para que tu compañero tuviese éxito en esta tarea?”
Se trata de una escena imaginada, pues. Yo voy a narrar, me permito, mi experiencia.

En mi caso, la circuntancia ha venido siendo al revés mayormente (la montaña, Mahoma y esas cosas), y quizás eso explica algo de las que quiero decir aquí. Fui yo quien empujó al personal. No tiene mérito, porque es lo que tenía que hacer. Forma parte del trabajo: tirar del carro.
Cuando estaba en Milán (2004) invité (con lo que tiene de imperativo una invitación en según qué relaciones profesionales) a Emilio a participar en un curso que ideé (la primera persona, creedme, no es vanidad, sino rigor, y tiene mucho que ver con lo que quiero decir) de nuevas tecnologías para profesores de español, y que bauticé un tanto estúpidamente (ahora casi me avergüenzo) e_ele_punto_eñe. El curso tuvo un éxito relativo entre los profesores, e hicimos, si no recuerdo mal, dos ediciones. Emilio eligió hablar de los blogs, para mí algo totalmente desconocido entonces, lo confieso.
El caso es que de ahí salió algo positivo, una bitácora (llamémosla así, a la antigua usanza) de Emilio, que aun hoy sigue siendo una referencia permanentemente citada. Y un foro (mío) hoy totalmente agonizante, si no muerto y sepultado, y que se mantuvo prácticamente mientras yo me empeñé en hacerle el boca a boca (a las cosas hay que dejarlas morir cuando les llega su hora).
Ahora, desde Bruselas, he vuelto a acudir a Emilio (porque lo conozco, es "de la casa" -qué poco me gusta esta expresión-, está muy cerca -sale barato- y además es Makelele), ahora ya no imperativamente, claro. Él, como no podía ser menos, no sólo vino e impartió su seminario, luchando contra los elementos, sino que creó un blog al efecto, como no podía ser menos también. Tengo que decir (o repetir) que asistió mucha gente y que se mantuvo muy interesada durante las cuatro horas, que surgieron los escepticismos previsibles y las dudas e inseguridades habituales, e incluso las incredulidades no menos esperadas. Quise hacer la evaluación tradicional de otra manera. y me inventé otro blog, con el ánimo de que los asistentes de la casa emborronáramos hojas y jugáramos un poco para aprender. Bueno, el resultado está ahí (sólo hasta septiembre, que lo borraré). Fifty-fifty, ¿no? Bueno, vale, tuenty-eity.

Claro, no se trata de una fotocopia lista para llevar a clase y triunfar. Es, como las cosas importantes de la vida, algo que nos la complica. Tampoco suma horas lectivas.

No obstante, contra todas las inercias, el futuro se ve venir...

27 jun. 2007

Por acabar de una vez por todas

La cita es el viernes. Merecerá la pena contribuir a que cosas como ésta no se repitan. Aunque reconozco que tiene su aquél... Es que acaba junio y estamos muy cansados.

21 jun. 2007

Meme de fin de curso

Desde Makelele me llama Emilio a seguir la bola del meme de este año. Siento que no estoy en mis mejores momentos para decir algo que pueda resultar por lo menos agradable de leer. En mi viaje interior y exterior de los últimos tiempos estoy en plena batalla contra la soberbia, y no me quiero poner bíblica nuevamente, así que, sinceramente, me impongo contestar y tragar saliva, sabiendo que poco estoy en condiciones de aportar, una vez que el mensaje de la botella ha sido recogido ya por tan insignes, valientes y avezados capitanes.

Se trataba de contestar a esto:
“Imagina que tienes un colega que imparte tu misma asignatura y quiere incorporar las TICs en su asignatura para el curso que viene. Viene a ti, ya que le suena que tú tienes un blog y enredas con estas cosillas, en busca de consejo. ¿Qué le dirías? ¿Cuáles serían las claves para que tu compañero tuviese éxito en esta tarea?”
Yo me voy a concentrar en la escena:

Tengo un colega! ¡Quiere incorporar las TICs en su asignatura (que es la mía)! ¡¡Viene a mí!!"

A estas alturas yo ya no me lo creo de lo feliz que soy: no puede ser verdad, tiene que ser un sueño.

Si encima le suena que tengo un blog y en lugar de decirme que vaya paridas insulsas que digo va y me pide consejo probablemente para abrir uno, pues no me quedaría otra que emocionarme, darle un abrazo e invitarle a lo que quisiera. Cuando lograra recuperarme, le diría que, como hablar en una lengua que no es la tuya en un país que no es el tuyo cuando no estás de vacaciones, atreverse a afrontar en público hasta dónde uno llega es un viaje interior y una cura de humildad. Por lo tanto, las claves, querido compañero, son la fuerza y la humildad, seguidas por la curiosidad y la inquietud y finalmente la conciencia de que a estas alturas la mayoría de los descubrimientos son sólo sumas de matices.

Por eso yo no le diría como este sabio Maestro:

Nunca mires lo que hacen otros, si no estás seguro de que puedes mejorar sus pasos. ¿Acaso te ves dispuesto para ser mejor que mis hermanos blogueros o que yo mismo? Si es así, emprende este nuevo camino. Si, por el contrario, sólo deseas remedar livianamente las tareas de otros, olvídate y sigue los sólidos caminos de la tradición.

Es que los Maestros con mayúsculas me dan un poco de miedo: Critilo se fue descubriendo más soberbio cuanto más sabio (y más viejo, porque la sabiduría es tiempo), y fue descubriendo que eso era lo que le apartaba de Felicia. Y Felicia es lo que buscamos todos. Así que, Andrenio, si me permites a mí un consejo, sé tú mismo, con todas las consecuencias.

Le paso la bola a cualquiera que se tope con esto por las esquinas de la red educativa. La mayoría de quienes conozco han participado ya o han sido ya invitados. No me consta esto de Javier Villatoro, así que a él la bola, y a los participantes en el II CVELE

6 jun. 2007

profe 2.0

Este fin de semana he asistido al seminario de Emilio. Han surgido temas interesantes: los derechos de autor, los derechos del autor, la utilidad de las utilidades 2.0, el compromiso con la profesión, etc.
Como siempre, han surgido los escepticismos. Como siempre, en la dosis adecuada son muy beneficiosos: un poco menos y se anula el sentico crítico, un poco más y nos paralizan.
No sé si nos estamos dando cuenta de lo que está pasando. Emilo insistió en ello, en el cambio radical de perspectiva que implica la aparición de estas tecnologías y su aplicación al campo educativo.
Yo me voy a extender un poco sobre esto: estamos viviendo una revolución copernicana, estamos cambiando de Era, creo. La reverencia al texto escrito es parte de nuestras raíces semíticas quizás, si bien la historia del cristianismo es en buena parte el resultado de discusiones filológicas. En el mundo de Gutemberg ¿era él consciente del poder del artefacto que estaba inventando? Extender la lectura, democratizar el acceso al texto y a la cultura, hacer el verbo cada vez más carne. El Humanismo, la Edad Moderna, en definitiva.
El caso es que en el hato que nosotros, profesores formados en el siglo xx, trajimos en nuestros cayucos está que antes de discutir un texto escrito, que dota de autoridad a un individuo por encima de los demás, hay que dotarse de un aparato crítico: notas a pie de página y referencias son las únicas justificaciones a la discusión y la crítica del texto. Su creación es patrimonio de unos pocos. Los lectores son legión; los escritores, los elegidos.
Ahora ya esto nunca va a ser así, probablemente ni siquiera en literatura (si es que podemos seguir manteniendo esa etiqueta en soledad bajo los textos, sin la compañía y precisión de otras). Ahora el verbo se ha hecho carne nuestra, definitivamente. Los textos son colectivos y todos tenemos algo que decir. Y nunca definitivos, siempre versiones beta, constantemente revisadas. Gutemberg en la escritura, después de tantos siglos.
Hemos de perder miedo escénico y prejuicios. Hemos de perder sobre todo el orgullo paralizante de pretender descubrir la penicilina o si no nada. Escribir, participar es sólo comunicarse, aportar un matiz, una formulación, una duda, una inseguridad, una perspectiva, una sospecha, un atisbo. Un texto escrito no es necesariamente ni narcisismo ni estupidez ni vanagloria. Es construcción colectiva. Hay que aprender a verlo así.

5 jun. 2007

evaluaciones cursos de formación

Tengo alguna experiencia en la organización de actividades de formación para profesores. Me interesa mucho poder evaluar bien las actividades, para asegurarme ir mejorando poco a poco en la organización, la selección, la programación, el diseño, los formatos, el aprovechamiento, etc. Al principio pasaba unas encuestas a los asistentes, para que valoraran los diferentes aspectos, de 1 a 5. Después, porque me parecía incompleto, añadí una serie de valoraciones del asistente también sobre el grupo de asistentes: su nivel de formación, la pertinencia de las preguntas, etc. Más tarde, porque me parecía injusto, decidí completarlo pasándole también al ponente una encuesta en que pudiera valorar el seminario impartido en relación a sus propias expectativas, la organización y los medios puestos a su disposición, el nivel de formación del grupo, su grado de colaboración en la buena marcha de la sesión y la pertinencia de sus intervenciones. Más tarde decidí, harta de los términos medios, que la gente se tuviera que definir y eligiera o 1-2 o 3-4: es decir, que se evaluara en una escala de 1 a 4 y no de 1 a 5.
Ahora, porque sigo sin estar satisfecha de los métodos habituales de evaluación de seminarios y sigo buscando, he decidido cambiar radicalmente, y aun no teniendo certezas, tiendo a pensar que la verdadera evaluación se demuestra andando.
Y lo digo sobre todo porque ningún cuestionario posible he encontrado que haga honor a la cuestión fundamental: dejar claro explícitamente que se parte de la base de que toda oportunidad de reflexión, por serlo, merece un 4; porque para el profe que ya cuenta con cierta madurez profesional (hecha de formación, experiencia y edad, como podría ser mi caso) formativo es el elemento que le permite ubicarse y reubicarse a cada paso, tomar referencias y posiciones, volver a reflexionar para definirse. Cualquier oportunidad es buena para afinar el perfil, en negativo o en positivo.

29 may. 2007

vagando en la globosfera

¿Qué pasa cuando se suelta la cuerda de un glob, digo de un blog? ¿Queda vagando suave, mecido por susurros y soplos, golpeado suavemente por otros, y ascendiendo lento y humilde por el camino del limbo?

28 may. 2007

don de lengua

Como burla del calendario, en Pentecostés y en nuestra propia lengua común, sin torres y sin babel -¡y sin pecado!- semejante confusión. Sin duda el Pentecontés apostólico les pilló en un buen momento. A nosotros, sin duda, no. No hay nada como compartir una lengua para no entenderse. La única garantía de comunicación es el descenso del Espíritu sobre las cabezas. Del Espíritu positivo.

la pregunta del milagro

Estos son los párrafos que más me llaman la atención de lo narrado en los Hechos de los Apóstoles
y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego,[c]
asentándose sobre cada uno de ellos.4 Todos fueron llenos del Espíritu Santo[d]
y comenzaron a hablar en otras lenguas,[e]
según el Espíritu les daba que hablaran.

La forma que adopta el Espíritu Santo es la de una lengua de fuego. Imagino que es una de esas metáforas (bueno, o metonimia en su origen) universales que a las lenguas se las pueda designar con la misma palabra que en anatomía se designa el músculo lengua. Un músculo, ahora, bien espiritual y, quizá por ello, bien santo.
estaban confusos, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua.7 Estaban
atónitos y admirados, diciendo:--Mirad, ¿no son galileos todos estos que
hablan?8 ¿Cómo, pues, los oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la
que hemos nacido?

Es lo que siempre hemos deseado, ¿no? (y es el fin de nuestra profesión, por cierto). Pero, aparte de eso, me interesan las reacciones de los circunstantes ante ese envidiable milagro: confusos, atónitos, admirados
Estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros:--¿Qué quiere decir
esto?13 Pero otros, burlándose, decían:--Están borrachos

Y, finalmente, unos, perplejos, entre burlas, no encuentran otra salida a su envidia que calificar a los "plurilingües" de borrachos, y eso a pesar de que que entendían que los apóstoles les hablaban en su lengua. Parece, pues, que las lenguas de fuego no eran visibles, y que sólo eran notorios sus efectos. Sí: hablar otra lengua es como un milagro, que causa envidia y estupor en los no iniciados.
Los otros se preguntan por el significado del milagro: "qué quiere decir esto?". ¿No es ésta la pregunta que nosotros también tratamos de responder a diario?

27 may. 2007

Descubrimiento

He descubierto lo que es el RSS. Me ha quedado claro, por fin, gracias a este vídeo enredado en las páginas del cuaderno de David Delgado.

Y ya está

Pentecostés y el don de lenguas

Hechos 2 (Reina-Valera 1995)
Reina-Valera 1995 (RVR1995)
Copyright © 1995 by United Bible Societies
Hechos 2
Mapa - Pentecostés
1. PREDICACIÓN DEL EVANGELIO EN JERUSALÉN (2.1--8.3)
La venida del Espíritu Santo 1 [a] Cuando llegó el día de Pentecostés[b] estaban todos unánimes juntos.
2 De repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban;
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego,[c] asentándose sobre cada uno de ellos.
4 Todos fueron llenos del Espíritu Santo[d] y comenzaron a hablar en otras lenguas,[e] según el Espíritu les daba que hablaran.
5 Vivían entonces en Jerusalén judíos piadosos, de todas las naciones bajo el cielo.[f]
6 Al oir este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua.
7 Estaban atónitos y admirados, diciendo:
--Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan?
8 ¿Cómo, pues, los oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?
9 Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto y Asia,
10 Frigia y Panfilia, Egipto y las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos,
11 cretenses y árabes, los oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.[g]
12 Estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros:
--¿Qué quiere decir esto?
13 Pero otros, burlándose, decían:
--Están borrachos.[h]

25 may. 2007

bebés bilingües

Noticia hoy en El país:
  • Los bebés entre cuatro y seis meses son capaces de distinguir visualmente entre dos idiomas con tan sólo observar los gestos faciales de su interlocutor. A partir de los seis meses, sólo los bebés que viven en un entorno en el que se hablan dos lenguas mantienen esta habilidad, porque se ven obligados a estar más atentos. (...) con tan sólo mirar los gestos del rostro de su interlocutor, un bebé puede distinguir si se le habla en un idioma o en otro. (...) Hasta el momento, se creía que la información visual tenía un papel irrelevante. Estudios anteriores se habían centrado en las habilidades auditivas del bebé. "Al nacer, un bebé ya puede distinguir fonemas, los haya oído o no", explica Sebastián. Ya se habían hecho investigaciones en las que se ha comprobado que, de oído, pueden distinguir entre dos lenguas. Concretamente, los bebés saben diferenciar si se
    les habla en español o en inglés, en francés o en ruso, en francés o en inglés y en holandés o en japonés. (...) Sin embargo, esta capacidad para distinguir visualmente las lenguas cambia con el tiempo y con el hecho de que el bebé viva en un entorno de una restaron ningún interés ante el cambio de lengua, mientras que los bilingües sí. (...) Los resultados demuestran que la experiencia modifica el cerebro.

Bueno, siempre he pensado que los francófonos tienen un gesto particular, muy perceptible en cómo fruncen los labios.

24 may. 2007

examen de manual

Cada cierto tiempo recibo mensajes que dicen algo así: "Tenemos que cambiar el examen del curso XX, porque ya no se corresponde con el nuevo manual". Y bueno, me desespero. De los exámenes se puede hablar largo y tendido, sobre todo de los de idiomas. ¡Pero mira que dar por sentada la relación examen-manual! ¿Pero no buscábamos algo que nos ayudara a salir de dudas -si es que las teníamos- acerca del nivel de los estudiantes?

No puedo evitar relacionar, será la edad: muchas de las aportaciones de jóvenes profesores, por ejemplo, al foro del 2ºCVLE, dehojando la margarita de la gramática a estas alturas o asegurando que todo aquél que no sea filólogo hispánico es un advenedizo. Recuerdo, ay, también a aquél lejano masterando, sus declaraciones públicas y sus elecciones de materiales o sus exámenes. De qué sirve la formación cuando llega la hora de la verdad. Recuerdo también más recientes y acaloradas discusiones sobre qué canciones (¡basta ya!) en la sala de profes.

También pienso en la música que llevan mis sobrinos en el coche: desde Camela a Joaquín Sabina pasando por Estopa. Dios mío: tantos días y tantas noches para esto.

7 may. 2007

Pirahas y universales lingüísticos

Noticia de El Mundo: el lenguaje de los Pirahas, una tribu del Amazonas de unas 200 personas, no tiene números, ni colores ni tiempos verbales. No tienen mitos, ni arte, ni ficción (porque -se desprende de la noticia- su lengua se lo imposibilita):
"Sin números, sin pronombres, sin colores, sin tiempos verbales, sin oraciones subordinadas y con sólo ocho consonantes —siete en el caso de las mujeres— y tres vocales, los Pirahãs consiguen comunicarse (...) Los Pirahã no sólo carecen de números en su idioma, sino de cualquier término que implique contar, es decir, no hay palabras para ‘todo’, ‘cada’, ‘mayoría’ o ‘algunos’. Es más, a petición de los propios indios, los Everett trataron durante más de un año enseñarles a contar hasta diez en portugués, para facilitar sus relaciones con los comerciantes del río.
Tras ocho meses, de lecciones, los propios Pirahã abandonaron. Ninguno fue capaz de contar más de tres, ni responder correctamente a sumas de uno más uno o tres más uno. "Tenemos la cabeza diferente", dijeron entonces los indios. Tan diferente, que se llaman a sí mismos "cabezas rectas", mientras los extranjeros son para ellos "cabezas torcidas".
En la cabeza recta de los Pirahãs no caben los colores, ni los tiempos verbales, ni la ficción, ni cualquier otro idioma. Son monolingües a pesar de tener contacto con colonizadores y tribus de origen Tupí-Guaraní desde hace más de 200 años. La ausencia de tiempos verbales, de pretéritos o futuros, influye probablemente en la ausencia de cualquier conciencia histórica, en la inexistencia de cualquier dios o mito de creación, y hasta en la formación del sistema de parentesco más simple jamás documentado. "No hay entre los Pirahãs memoria individual o colectiva más allá de dos generaciones y ninguno es capaz de recordar los nombres de sus cuatro abuelos", escribe Everett"
Y más aún:
"Por último, y quizá más importante para los lingüistas, los Pirahã parecen incapaces de crear oraciones subordinadas, carecen de lo que Chomsky llama ‘recursividad’. Sin esa capacidad recursiva, que básicamente consiste en poder intoducir oraciones en otras oraciones sin límite, la lengua Pirahã es incapaz de crear, abstraer, generar otras ideas más allá de la experiencia."
Y para rematar con una paradoja lo que parece extraído de un borgiano Tlon:
"La ausencia de ficción formal, mitos, etcétera, no significa que no jueguen, mientan o no puedan hacerlo"
No creo sólo que obligue a replantearse toda la lingüística actual. Me pregunto también si Sapir y Whorf tendrían algo que decir.
Creo que la extensión del español como lengua extranjera en Brasil ha encontrado un importante reto.

15 abr. 2007

comienzo

Un poquito de ele, reflexión y menta.
Intimidades lingüísticas, iluminaciones y prontos.
Acciones (y omisiones). Oraciones, promesas.
Votos. Lecciones y elecciones.
Enmiendas, propósitos, penitencias. Confesiones.