6 feb 2017
10 feb 2012
Dentro y fuera
13 jul 2011
Miguel Gila: Me morí (de Cuentos para dormir mejor)
6 feb 2009
de usted a tú, titubeos y tropezones
Ya en la edición primera del 2007 resultaba chocante cómo el presidente, ante más de 16 millones de espectadores más los cien ciudadanos presentes en la sala, contravenía sistemáticamente todos los usos de tratamiento de cualquier variedad del español que se tratase; todas nuestras clases teóricas y prácticas sobre las formas de tratamiento en español tiradas por tierra; la fe de nuestros estudiantes en nuestro trabajo, en nuestras explicaciones, moribunda. Nuestra autoestima, nuestro sustento, en serio peligro.
Para esta edición del programa, sostenella y no enmendalla, los viejos asesores del presidente le volvieron a recomendar lo mismo: usar indiscriminadamente el tú, como prueba de su fe en la alianza de generaciones, economías, civilizaciones, filiaciones y posiciones. Y géneros y números. Pero se hizo un lío, y fue incapaz de mantener coherentemente el tuteo. Si no os dormís con este incentivo profesional, ahí va otra vez. Sólo dos miembros del público le tutearon a él.
5 feb 2009
comprensión: la familia
Lección Cuatro: Mi familiaAquí está mi familia: mi esposa, mi hijo, mi hija y yo.
Yo soy el señor García. Mi esposa se llama Doña María López de García; yo soy su marido, soy un hombre, soy un hombre, soy un hombre; mi esposa es una mujer. Tenemos dos hijos: un niño y una niña; se llaman Juan y María. Juan tiene doce años; Maria tiene ocho años.
Yo soy su marido; soy un hombre. Soy un hombre; mi esposa es una mujer. Tenemos dos hijos: un niño y una niña.
31 ene 2009
Lección cuarta: conversación
LECCIÓN CUARTA: CONVERSACIÓN
PREGUNTA: ¿Dónde vivimos?
RESPUESTA: Ustedes viven en un chalé.
PREGUNTA: ¿En el campo?
RESPUESTA: No, viven en las afueras de Madrid.
PREGUNTA: Muy bien. Ahora, dígame: ¿Es grande o pequeña nuestra casa?
RESPUESTA: Su casa es bastante grande.
EJERCICIOS:
1.- COMPRENSIÓN:
Está claro que las dos personas que hablan no son dos personas normales que hablan de la casa de una de ellas. ¿Podría decirnos qué relación mantienen entre sí? Elija la opción correcta de las cuatro que se le proponen.
a) profesor y alumno
b) médico y paciente
c) enfermo y mayordomo
d) jefe y aprendiz de espía
2.- COMPOSICIÓN:
Escriba una conversación (preguntas y respuestas) en la que dos personas hablen de la jornada diaria de una de ellas; quien formula las preguntas no tiene ningún interés en la jornada de quien conversa con él.
12 nov 2008
y caían avellanas, tralará
1.- A veces las peras lo son porque no sabemos dónde está o estaba colocada la persona que enuncia:
¡Parece que le estoy viendo, cuando (declarársele) _______ a Pepita! Apenas (ser) _____ capaz de balbucear unas palabras inconexas!.
En esta frase mi problema no son los huecos, no; mi problema es dónde estaba colocada la persona que habla, quién era, qué relación tenía con la pareja, a quién se lo cuenta y por qué. Una alumna me dio la solución: quien habla es un perro. Ocurre así que muchas actividades del tipo que sean exigen del estudiante que se coloque en posiciones imposibles escuchando, hablando, interactuando o resolviendo enigmas lingüísticos.
2.- Tirando piedras a las viejas destrezas, la Comprensión Auditiva -hallazgo feliz de la modernidad metodológica aliada con la tecnología- me parece normalmente un fraude. Pero no por el hecho de que aparezcan preguntas al final del texto: es verdad que a mí como hablante eso no me suele ocurrir cuando hablo o escucho hablar, y menos aún con ítems de selección múltiple; eso lo acepto porque no se me olvida que el aula es el aula, y el objetivo es el objetivo y para qué hemos venido aquí si no.
2a.- Lo que pasa es que, epistemológicamente, los textos que aparecer en este formato suelen ser imposibles, especialmente los diálogos; los monólogos me son más tolerables. En los diálogos normalmente participamos. A veces simplemente los presenciamos, es verdad, pero pocas veces: en el autobús, en el restaurante, en las salas de espera y haciendo cola, sobre todo si estamos solos. En cualquier caso, participemos o no, para descodificar y codificar el mensaje lingüístico en una conversación de dos o más participantes nos servimos de montones de cosas, entre otras de lo visual y lo quinésico: vemos a los intelocutores o a nuestro interlocutor, sabemos dónde estamos y lo que nos rodea; usamos los códigos y la información visual para completar el mensaje lingüístico. Pues bien, a nuestros pobres estudiantes, y desde el primer día, los sometemos al tercer grado: descodificar intervenciones sin apoyo visual, el primer día de clase y en una lengua que no es la suya.
2b.- Dentro de los textos de CA, son mis preferidos los que se constituyen como conversaciones telefónicas: ¡nuestros alumnos oyen una conversación completa, a los dos interlocutores, sin estar al teléfono, oh milagro! Por mucho eco que le pongan los técnicos de sonido a una de las dos voces, es un fraude; en la realidad, sólo apreciaríamos ese efecto estando nosotros mismos al teléfono, hablando. Excepto en el despacho de algunas personas maleducadas, nadie escucha a los dos interlocutores de una conversacón telefónica; si se pone el altavoz, además, es para hablar a tres.
2c.- Es verdad que en la radio se conversa, pero sabemos bien que los textos que nos proponen los manuales no son de la radio; son de este tipo: un supuesto grupo de estudiantes o de amigos interactúa el primer día de clase o en una fiesta: presenta y se presenta, pregunta por la profesión, la dirección, la edad, etc., habla de sus gustos o de su jornada e interactúa a partir de eso con otros. No, no son tertulias de la radio.
3.- Y qué decir de la Expresión Escrita, que ha mejorado mucho con pasar a llamarse Interacción Escrita. Con frecuencia para muchos estudiantes, todas las pruebas y ejercicios que se puedan preparar son falsos: en la vida real y en su propia lengua jamás se ven expuestos a esas tareas o bien consiguen esquivarlas con éxito. Y si las ejecutan, no es en las dosis ni con la frecuencia con que nosotros se las suministramos en la clase de español; porque tienen que hacerlo, para qué estamos aquí si no: protestar por escrito, escribir una carta formal, hacer una solicitud, escribir una carta de presentación acompañando un currículum, etc.
3a.- Gracias a Internet, los textos de opinión tienen ahora razón de ser: un comentario a una noticia, a una entrada de blog, una entrada de blog propiamente dicha, etc. Y también los textos expositivos e informativos, individuales y colectivos han encontrado vida gracias a las posibilidades que ofrece Internet: preparar y publicar una entrada en la Wikipedia, elaborar un texto como entrada de un blog individual o colectivo...
4.- Si siguiéramos por el camino de las antiguas destrezas o las pruebas del DELE nos toparíamos con la Gramática. Y sin embargo, esas tareas sí son reales: son lo que son y ya está; qué pintamos en clase de español, si no. Claro que me refiero a las buenas tareas de gramática, porque las hay buenas (algunas) y malas y regulares. La Comprensión Lectora tapoco plantea problemas en sí misma, prescindiendo claro de que al final se hacen preguntas; no obstante, ni los manuales, ni las pruebas ni nuestras rutinas de clase están ampliando el catálogo de textos escritos. Se están desarrollando nuevos tipos de texto que exigen nuevos tipos de lectura, que aún no han sido incorporados a las clases: la lectura web (con hipervínculos y con diversidad de tipología textual también), las presentaciones... Y por último la Interacción Oral, que puede ser todo lo auténtica que nosotros queramos.
7 nov 2008
interlengua de los libros de texto
Ese acartonamiento que percibimos en los manuales (es verdad que, afortunadamente, cada vez menos pronunciado) tiene ahora nombre. En cierto modo es, pues, inevitable. Me quedo más tranquila.Si Selinker denominó interlanguage el lenguaje transitorio del aprendiente de una lengua extranjera, nosotros quisiéramos ampliar el significado de este término y aplicarlo también al lenguaje empleado en los libros de texto de lenguas extranjeras, al menos a aquellos que se basan en textos (en su mayoría diálogos con presunto lenguaje oral) que han sido elaborados expresamente para estos libros, y que por lo tanto también contienen errores, si entendemos como tales las desviaciones con respecto a la lengua como la utilizan los nativos (...).
Esta interlengua de los libros de texto presenta unas características sorprendentemente parecidas al lenguaje de los aprendientes. Ambas contienen errores en comparación con la lengua meta (pueden aparecer hasta elementos de la primera lengua si el libro fue escrito para aprendientes de una misma lengua materna), ambas se basan en un sistema gramatical y ambas son finalmente inestables según avance el proceso de adquisición o aprendizaje. Además, quisiéramos insistir en el hecho de que la interlengua no se produce en el momento del output - cuando es audible o legible por otro - sino ya antes, cuando se reconstruye la información recibida y el input se convierte en intake. Y quisiéramos introducir un término más, el del outtake – en analogía al intake – para distinguir lo que los profesores y libros de texto “pretendemos obtener” de los aprendientes, de lo que éstos producen realmente (output).
19 oct 2008
Realidad y ficción en la clase de ELE
¿Tiene razón de ser la exigencia de realidad, con frecuencia extrema, que nos hacemos como profesores? ¿Cuáles son sus límites y sus limitaciones? ¿Hay hueco para la ficción y puede ser ella misma también un factor de realidad? En nuestra labor de docentes de español, en los materiales que aportamos o las actividades que programamos e incluso en la lengua que intentamos transmitir, ¿debemos plantearnos ser reales, ser veraces o ser verosímiles? Y aún más allá: los roles y situaciones didácticos, ¿son verdaderos? ¿No debemos concluir que la ficción también existe, que es de verdad real, y que puede ayudar a nuestros objetivos?
La novela moderna, que perseguía un deseo, fue la respuesta de la ficción a la sospecha de encontrar mentiras en la historia y verdades en la poesía, o al revés. Se trataba de suspender la exigencia de verdad mediante un pacto tácito suscrito por un receptor a quien no importaba la verdad de la historia como tal verdad, sino como mentira verdadera. En el mundo de la metodología de la enseñanza de lenguas, la evolución del método comunicativo y su descubrimiento de la "tarea" es también la respuesta verosímil a la intrínseca artificialidad de la enseñanza de lenguas a adultos. En el pacto suscrito por profesor y alumnos, la exigencia de verdad es una exigencia poética: que lo que ocurre en clase parezca verdad, que sea posible. Ahora la tecnología viene a hacer verdad en el mundo virtual ciertas actuaciones que en clase se tenían que limitar sólo a parecerlo, ¿y qué papel le corresponde al profesor en ese mundo? ¿Será capaz de renunciar a su papel sancionador o se lo permitirán sus alumnos? ¿Debe sentirse en la obligación de estar ahí, y con el boli rojo?
Éste es el guión de la tertulia:
15 jun 2008
juventud

21 may 2008
Me ahogo en realidad
Una vez, cuando yo era aprendiz de filóloga, me encontré en una cola de la fotocopiadora del CSIC a un famoso catedrático del que tantos libros habíamos consultado. Me dijo que éramos afortunados los jóvenes, que en sus tiempos no había fotocopiadoras. En la Nacional (otro vértigo) seguía la sala de los ficheros, repletos de fichas escritas con excelente caligrafía de pluma (¡yo escribía con plumilla en la escuela de mi pueblo, y me descubro llamando todavía plumier al estuche de mis hijos!) y manoseadas con respeto durante siglos. Una vez consulté el Dioscórides, Dios mío. La novedad eran las microfichas, que se estaban introduciendo. En mi Universidad me dieron la microficha de mi tesis, prodigio de nuevas tecnologías, no sé por dónde andará. Sólo eran los 80; la bola de cristal no podía imaginar cómo iba a ser la entrada al siglo XXI.
Cuando llegué a Inglaterra, en la primera mitad de esa década, la novedad era la edición internacional en papel biblia de El país, periódico que hoy se llama global. Cuántas clases le debo, y con lo pequeñito que era. Luego, ya más cerca de España, al otro lado del Estrecho, en esta carrera en busca del material auténtico, descubrimos el filón de los suplementos semanales atrasados, que vendían baratos en la medina, y los vídeos VHS, porque llegaba la señal de tv del repetidor de Málaga y el ingenio popular marroquí había inventado sin patentar las parabólicas hechas con cuscuseras de aluminio, que mejoraban la señal. Doy fe.
Qué mayor me estoy haciendo.
A propósito de esto, el otro día hablábamos en la sala de profes si de verdad creíamos que ahora enseñábamos mejor. Y sí: yo creo que sí se hace mejor. Que el éxito en los resultados haya aumentado en la misma proporción, eso ya no lo sé. Yo diría que no, que en la misma proporción no. Pero, por Dios, la Palo, mi profesora de francés, es ya un fósil de las salas de profes (quizás lo era ya la pobre en los 70), aunque es verdad que se puede ser Palo con tecnología e Internet. Que haberlos, haylos.