28 may. 2007

don de lengua

Como burla del calendario, en Pentecostés y en nuestra propia lengua común, sin torres y sin babel -¡y sin pecado!- semejante confusión. Sin duda el Pentecontés apostólico les pilló en un buen momento. A nosotros, sin duda, no. No hay nada como compartir una lengua para no entenderse. La única garantía de comunicación es el descenso del Espíritu sobre las cabezas. Del Espíritu positivo.
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