25 ene 2009

El género y la génera, el sexo y la sexa. Y los cabritillos y cabritillas

A través de Aulablog21 llego hasta Kiddia. En el primer párrafo de su entrada, Francisco Muñoz de la Peña, Aula 21, dice:
Kiddia es un nuevo portal educativo desarrollado por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, la iniciativa esta dirigida a padres, educadores y menores de 12 años, por ser uno de los colectivos más vulnerables de recibir contenidos nocivos a través de Internet, para enseñarles a navegar con “total seguridad y libertad” por la red mientras aprenden a utilizar y aprovechar las nuevas tecnologías.
Sigo leyendo:
En su Tecnoteca te podrás descargar en pdf un montón de manuales y materiales de gran interés, no dejes de ver sus cuadernos de formación tecnológica acerca del correo electrónico, los programas del paquete ofimático Open Office, Gimp, Linskape, Firefox…
Podmemos también descargar gratuitamente un filtro de contenidos del que
Ya totalmente convencida, porque el tema me toca y me interesa, abro el vínculo, y encuentro:
¡Bienvenido/a a Kiddia!
Un lugar pensado por y para los niños y niñas. Lo que les interesa, lo que les divierte y lo que les sorprende. Un lugar que se convierte en un cuarto de juegos, en un escondite, en un parque, en un taller… En todo lo que cabe en la imaginación de los niños y niñas. Y en todo lo que Internet ofrece para ellos y ellas, enseñándoles a vivir la Red con tranquilidad, con confianza y con seguridad. Kiddia abre sus puertas a todos/as los/as que son niños/as y a todos/as los/as que nos importan, a los que queremos y cuidamos para que su curiosidad de niños/as tenga siempre un resultado feliz y enriquecedor.
En KIDDIA aprendemos todos/as a crecer en la Red. Todo está dispuesto para que tu experiencia sea tal y como deseas. Para que el mundo Kiddia y todos/as los/as que lo habitamos entremos en acción sólo nos hace falta un detalle muy importante: tú. ¿Listo para entrar?
http://www.kiddia.org/ es un proyecto de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía.

¡Dios mío, qué agresión! ¡Estos hombres siempre pensando en lo mismo, hablen de lo que hablen!

¡Juro por los dioses y las diosas que me siento discriminada, como mujer que ha sido niña, y como madre de un niño y una niña! ¡Vaya pedazo de equipo psicopedagógico! Bien empezamos. La próxima, por favor, que sea de animación a la lectura.

Pero, claro, todo casa: son los de la miembra. En lugar de escuchar mi innovadora propuesta, redactan en una lengua desconocida que nos obliga a todos/as y toditos/as a salir corriendo. Normal, pues, que se hayan ido a buscar al inglés, esa lengua sin sexo (¿o era sin género?), un nombre para el proyecto: kid según Word Reference, que toma en primer lugar la definición del término del Pocket Oxford Spanish Dictionary © 2005 Oxford University Press, en su primera acepción es:

  1. (child) niño, -ña m,f, chaval, -vala m,f (Esp fam), chavalo, -vala m,f (AmC, Méx fam), escuincle, -cla (Méx fam), pibe, -ba m,f (RPl fam), cabro, -bra m,f (Chi fam)
  2. (young person) chico, -ca m,f
Pero también, en una segunda acepción:
  1. countable (goat) cabrito, -ta m,f, choto, -ta m,f
  2. uncountable (leather) cabritilla f
Como verbo:
  1. kid2 -dd- verbo intransitivo (colloq) bromear
  2. verbo transitivo
    (tease) to ~ sb (ABOUT sth) tomarle el pelo a alguien (con algo)
    (deceive) engañar;don't ~ yourself! ¡no te hagas ilusiones!

Es evidente que el inglés es mucho más realista con los niños y las niñas.

Qué pena tener que hablar de esto, en lugar de disfrutar de la página. Creo que, con párrafos así, yo no voy a poder, es superior a mí.

24 ene 2009

Tipologías digitales

Aquí un resumen de la clasificación tipológica de los habitantes del mundo digital. A los conocidos tipos de nativos e inmigrantes digitales, se añade ahora el forzado digital. Interesante concepto.
Si se me permite y sin hacer su descripción (que dejo a la intuición lingüística de los lectores y a las sabias definiciones de los diccionarios), añadiría yo el grupo donde me incluyo con muchos colegas: el beta, el aficionado o, mejor aún, el espontáneo digital. Se podrían añadir, ya puestos, algunos tipos más, como el infiltrado, el advenedizo y el converso digital. Y, si me apuran, el sosias y el impostor.
Descontando para no calificarlo, el grupo del racial mandatario español, que, a poquito poder que le den, regula cuanto ignora.

23 ene 2009

Y que me abanique

Mucho mejor y más completo que el de la manzana, éste de la granada: teléfono, proyector, depiladora, cafetera, maquinilla de afeitar, y, sobre todo, intérprete:



¿Nos quedaremos algún día como trastos inútiles, con una profesión tan folklórica como la de los afiladores o las taquimecanógrafas?
Desde Language Log

21 ene 2009

¿No es delito?

Me pregunto si este uso de los niños como muñecos de guiñol, haciéndoles decir cosas que no comprenden y pervirtiendo su deseo de hacer las cosas bien (bien según el canon adulto que tengan más cerca), pervirtiendo y aprovechando su necesidad de agradar y ser corroborados y aplaudidos para sentir seguridad y sentirse aceptados y queridos, no es delictivo. A mí me lo parece, desde luego. Me parece pura pornografía moral.

Vía: ¡Molina, pírate!

12 nov 2008

y caían avellanas, tralará

Un breve recuento de las manzanas del ciruelo:

1.- A veces las peras lo son porque no sabemos dónde está o estaba colocada la persona que enuncia:
¡Parece que le estoy viendo, cuando (declarársele) _______ a Pepita! Apenas (ser) _____ capaz de balbucear unas palabras inconexas!.

En esta frase mi problema no son los huecos, no; mi problema es dónde estaba colocada la persona que habla, quién era, qué relación tenía con la pareja, a quién se lo cuenta y por qué. Una alumna me dio la solución: quien habla es un perro. Ocurre así que muchas actividades del tipo que sean exigen del estudiante que se coloque en posiciones imposibles escuchando, hablando, interactuando o resolviendo enigmas lingüísticos.

2.- Tirando piedras a las viejas destrezas, la Comprensión Auditiva -hallazgo feliz de la modernidad metodológica aliada con la tecnología- me parece normalmente un fraude. Pero no por el hecho de que aparezcan preguntas al final del texto: es verdad que a mí como hablante eso no me suele ocurrir cuando hablo o escucho hablar, y menos aún con ítems de selección múltiple; eso lo acepto porque no se me olvida que el aula es el aula, y el objetivo es el objetivo y para qué hemos venido aquí si no.

2a.- Lo que pasa es que, epistemológicamente, los textos que aparecer en este formato suelen ser imposibles, especialmente los diálogos; los monólogos me son más tolerables. En los diálogos normalmente participamos. A veces simplemente los presenciamos, es verdad, pero pocas veces: en el autobús, en el restaurante, en las salas de espera y haciendo cola, sobre todo si estamos solos. En cualquier caso, participemos o no, para descodificar y codificar el mensaje lingüístico en una conversación de dos o más participantes nos servimos de montones de cosas, entre otras de lo visual y lo quinésico: vemos a los intelocutores o a nuestro interlocutor, sabemos dónde estamos y lo que nos rodea; usamos los códigos y la información visual para completar el mensaje lingüístico. Pues bien, a nuestros pobres estudiantes, y desde el primer día, los sometemos al tercer grado: descodificar intervenciones sin apoyo visual, el primer día de clase y en una lengua que no es la suya.

2b.- Dentro de los textos de CA, son mis preferidos los que se constituyen como conversaciones telefónicas: ¡nuestros alumnos oyen una conversación completa, a los dos interlocutores, sin estar al teléfono, oh milagro! Por mucho eco que le pongan los técnicos de sonido a una de las dos voces, es un fraude; en la realidad, sólo apreciaríamos ese efecto estando nosotros mismos al teléfono, hablando. Excepto en el despacho de algunas personas maleducadas, nadie escucha a los dos interlocutores de una conversacón telefónica; si se pone el altavoz, además, es para hablar a tres.

2c.- Es verdad que en la radio se conversa, pero sabemos bien que los textos que nos proponen los manuales no son de la radio; son de este tipo: un supuesto grupo de estudiantes o de amigos interactúa el primer día de clase o en una fiesta: presenta y se presenta, pregunta por la profesión, la dirección, la edad, etc., habla de sus gustos o de su jornada e interactúa a partir de eso con otros. No, no son tertulias de la radio.

3.- Y qué decir de la Expresión Escrita, que ha mejorado mucho con pasar a llamarse Interacción Escrita. Con frecuencia para muchos estudiantes, todas las pruebas y ejercicios que se puedan preparar son falsos: en la vida real y en su propia lengua jamás se ven expuestos a esas tareas o bien consiguen esquivarlas con éxito. Y si las ejecutan, no es en las dosis ni con la frecuencia con que nosotros se las suministramos en la clase de español; porque tienen que hacerlo, para qué estamos aquí si no: protestar por escrito, escribir una carta formal, hacer una solicitud, escribir una carta de presentación acompañando un currículum, etc.

3a.- Gracias a Internet, los textos de opinión tienen ahora razón de ser: un comentario a una noticia, a una entrada de blog, una entrada de blog propiamente dicha, etc. Y también los textos expositivos e informativos, individuales y colectivos han encontrado vida gracias a las posibilidades que ofrece Internet: preparar y publicar una entrada en la Wikipedia, elaborar un texto como entrada de un blog individual o colectivo...

4.- Si siguiéramos por el camino de las antiguas destrezas o las pruebas del DELE nos toparíamos con la Gramática. Y sin embargo, esas tareas sí son reales: son lo que son y ya está; qué pintamos en clase de español, si no. Claro que me refiero a las buenas tareas de gramática, porque las hay buenas (algunas) y malas y regulares. La Comprensión Lectora tapoco plantea problemas en sí misma, prescindiendo claro de que al final se hacen preguntas; no obstante, ni los manuales, ni las pruebas ni nuestras rutinas de clase están ampliando el catálogo de textos escritos. Se están desarrollando nuevos tipos de texto que exigen nuevos tipos de lectura, que aún no han sido incorporados a las clases: la lectura web (con hipervínculos y con diversidad de tipología textual también), las presentaciones... Y por último la Interacción Oral, que puede ser todo lo auténtica que nosotros queramos.

7 nov 2008

interlengua de los libros de texto

A propósito, de nuevo, de la autenticidad, una reflexión interesante:

Si Selinker denominó interlanguage el lenguaje transitorio del aprendiente de una lengua extranjera, nosotros quisiéramos ampliar el significado de este término y aplicarlo también al lenguaje empleado en los libros de texto de lenguas extranjeras, al menos a aquellos que se basan en textos (en su mayoría diálogos con presunto lenguaje oral) que han sido elaborados expresamente para estos libros, y que por lo tanto también contienen errores, si entendemos como tales las desviaciones con respecto a la lengua como la utilizan los nativos (...).

Esta interlengua de los libros de texto presenta unas características sorprendentemente parecidas al lenguaje de los aprendientes. Ambas contienen errores en comparación con la lengua meta (pueden aparecer hasta elementos de la primera lengua si el libro fue escrito para aprendientes de una misma lengua materna), ambas se basan en un sistema gramatical y ambas son finalmente inestables según avance el proceso de adquisición o aprendizaje. Además, quisiéramos insistir en el hecho de que la interlengua no se produce en el momento del output - cuando es audible o legible por otro - sino ya antes, cuando se reconstruye la información recibida y el input se convierte en intake. Y quisiéramos introducir un término más, el del outtake – en analogía al intake – para distinguir lo que los profesores y libros de texto “pretendemos obtener” de los aprendientes, de lo que éstos producen realmente (output).

Ese acartonamiento que percibimos en los manuales (es verdad que, afortunadamente, cada vez menos pronunciado) tiene ahora nombre. En cierto modo es, pues, inevitable. Me quedo más tranquila.

19 oct 2008

Realidad y ficción en la clase de ELE

Mi formación y mi devoción por el barroco me llevaron a elegir este título para la tertulia organizada por el Instituto el viernes pasado (calificar el evento como tertulia es más que nada un deseo -quizás otra mentirijilla más-, porque sólo lo logramos relativamente). Se presentaba así:

¿Tiene razón de ser la exigencia de realidad, con frecuencia extrema, que nos hacemos como profesores? ¿Cuáles son sus límites y sus limitaciones? ¿Hay hueco para la ficción y puede ser ella misma también un factor de realidad? En nuestra labor de docentes de español, en los materiales que aportamos o las actividades que programamos e incluso en la lengua que intentamos transmitir, ¿debemos plantearnos ser reales, ser veraces o ser verosímiles? Y aún más allá: los roles y situaciones didácticos, ¿son verdaderos? ¿No debemos concluir que la ficción también existe, que es de verdad real, y que puede ayudar a nuestros objetivos?

La novela moderna, que perseguía un deseo, fue la respuesta de la ficción a la sospecha de encontrar mentiras en la historia y verdades en la poesía, o al revés. Se trataba de suspender la exigencia de verdad mediante un pacto tácito suscrito por un receptor a quien no importaba la verdad de la historia como tal verdad, sino como mentira verdadera. En el mundo de la metodología de la enseñanza de lenguas, la evolución del método comunicativo y su descubrimiento de la "tarea" es también la respuesta verosímil a la intrínseca artificialidad de la enseñanza de lenguas a adultos. En el pacto suscrito por profesor y alumnos, la exigencia de verdad es una exigencia poética: que lo que ocurre en clase parezca verdad, que sea posible. Ahora la tecnología viene a hacer verdad en el mundo virtual ciertas actuaciones que en clase se tenían que limitar sólo a parecerlo, ¿y qué papel le corresponde al profesor en ese mundo? ¿Será capaz de renunciar a su papel sancionador o se lo permitirán sus alumnos? ¿Debe sentirse en la obligación de estar ahí, y con el boli rojo?

Éste es el guión de la tertulia: