25 abr 2008

Narciso se mira en el espejo de Internet

Según la noticia difundida por la agencia Efe que recogen tantos periódicos hoy:


El exhibicionismo es un complejo que campa a sus anchas por la red. El blog, MySpace, el Egosurfing, el Facebook o YouTube son algunos de los lagos en el que
este Narciso on line puede caer presa de su propio reflejo. La idea de autoconservación descrita por Freud en su "Introducción al narcisismo" encaja como un guante en el inmenso patrimonio de internet, donde todo cabe y todo queda. Es la ilusión democrática que aviva y expande los delirios de grandeza en forma de distintas aplicaciones. "Para el narcisista, internet es una irresistible combinación de patio de recreo y patio de caza", explica a Efe Sam Vaknin, autor del ensayo "El maligno amor a uno mismo - Narcisismo Revisitado". (más)

Bueno, no, sí, pero... ¿no es narcisista toda pretensión de comunicación? Prentender que los demás nos escuchen cuando hablamos o nos contesten cuando escribimos ¿no es narcisimo también? Pero si no nos escuchan, escriben o atienden, ¿tiene sentido hablar, tiene sentido vivir?

Existir -o pretenderlo- es narcisista también.

Sin embargo, los verdaderos narcisistas siguen apostando por los periódicos, flases y focos; o sea: por que otros hablen de ellos, no por hablar ellos

20 abr 2008

barbarismos y exclusiones

Parece que lo ha comprado el Exmo. Ayuntamiento de Getafe.
Anunciábamos buenos tiempos: pues ya están aquí. Si no os habéis dado prisa y no habéis patentado nada, se siente.
1 CARACTERÍSTICAS DE LA HERRAMIENTA THEMIS
El lenguaje, como elemento que influye directamente en la concepción sociológica que se tiene de las personas, ha de ser cuidado en extremo para no caer en barbarismos ni exclusiones sociales. Es por ello por lo que desde The Reuse Company, al igual que desde otros muchos organismos, se está luchando por un uso no sexista del mismo, con la intención de alcanzar, en la medida de lo posible, un nivel de igualdad social entre mujeres y hombres. Con el objetivo en mente de erradicar este lenguaje sexista de toda la documentación generada por cualquier institución, se pretende la utilización de herramientas informáticas que permitan explorar los documentos creados en busca de términos que puedan ser tachados de sexistas; consiguiendo así llegar a utilizar un lenguaje no sexista mediante la eliminación de la discriminación de género. (más)

Vía: COR, barrapunto

10 abr 2008

la igualdad de los españoles y las españolas

Hoy publica El país un artículo que me gustaría comentar un poco; se titula en realidad: "Ni vascos y vascas, ni diputados y diputadas", y se subtitula "Crecen las alternativas para evitar el masculino a pesar de la Academia - El nuevo Congreso se enfrenta a una moción para cambiar su nombre".

En la primera página de la edición en papel el artículo se anuncia con esta aberración lingüística, semántica y biológica: "También las vascas son vascos" ¡Hombre, por dios! (¡Uy! ¿Qué he dicho? Ha sido sin intención, lo juro, y por cansancio: es que si exclamo: ¡Hombre y mujer, por dios y por diosa!, pues se me va toda la fuerza exclamativa). Pero no era eso lo que quería comentar.

¿Tienen sexo las palabras o, simplemente, género? ¿El hecho de que un término sea masculino o femenino depende de su evolución dentro de una cultura en la que, hasta hace poco, las mujeres eran invisibles o, por el contrario, depende de una serie de reglas gramaticales ajenas a toda ideología?

Se pregunta el autor, Javier Rodríguez Marcos. Yo humildemente le respondo: "Pues vérselo, yo no se lo veo; pero claro, a los pollos y pollas tampoco; reproducirse se reproducen, es verdad, y nacen y mueren, y crecen y se transforman, y después de muertas se pudren, deshacen y desaparecen. No obstante, yo casi me inclinaría por la segunda opción: simplemente género. Claro que ésta es una de esas palabras a punto de putrefacción que yo no sé ya muy bien que significa, y dado que la Academia no es de fiar pues no sé a quién me debo dirigir para que me aclare el significado. Posiblemente al diccionario Oxford.

Aborda por extenso cuestiones como los nombres de las profesiones y el redundante, cacofónico y discriminatorio os/as. Señoras y señores:
El nombre de las profesiones es uno de los mayores campos de batalla contra el posible sexismo. El otro, y tal vez el más ruidoso, es el desdoblamiento de masculino y femenino -el compañeros y compañeras de Llamazares o el citado vascos y vascas de Ibarretxe-, llamativo por su uso fundamentalmente público y porque rompe una de las reglas más simples del lenguaje, clásica y muy anterior al SMS, la economía: decir todo lo posible con el menor número de palabras posible.
Y alude a palabras como "ministra", "presidenta" y otras así, y "soldada" o "cancillera". De las dos primeras tengo que decir que en el uso estaba el femenino: cuando yo era pequeña, en mi pueblo (uno normal, donde las figuras del cura, el maestro, el boticario, la boticaria, la maestra, el alcalde, el secretario del ayuntamiento, los concejales y el juez de paz eran las autoridades) existían "presidenta" (de las Hijas de María, ¿alguien lo recuerda?), "abogada" (Santa Rita, patrona de algo y abogada de algo); términos como "alcaldesa", "jueza", "concejala", "médica" y "secretaria" existían también, con cierto matiz peyorativo, para designar a las esposas del alcalde, el juez, etc. Bien es cierto que por las calles de mi pueblo paseaba con su vara en la mano, "el boticario", el señorito, el esposo de la boticaria, que lo era ella (a él otro oficio que el de señorito y propietario no se le conoció). Así, que alcaldesa, médica, abogada, concejala, etc. alcalcen por mérito propio un significado recto, me parece bien, que la morfología ya el uso se la ha dado. Con "soldado" la cosa está difícil, pero "soldada" no sería comparable al monstruoso "jóvena", pues "soldada", como "soldado" es sólo un participio: el que designa al asalariado, al que trabaja a sueldo: "Del lat. *solidātus, de solĭdus, sueldo".

No me voy a extender. Sólo otro comentario:
Con todo, el lenguaje político y legal ha sido el más vigilante ante el posible sexismo, aunque los legisladores siguen demorando la respuesta a la demanda de quienes piden que se reforme el artículo 14 de la Constitución, el que dice que todos los españoles son iguales ante la ley. ¿Están también las españolas en ese masculino plural? La gramática, ya vimos, dice que sí. Algunas teorías, que no. Entretanto, el Congreso corrigió en noviembre de 2006 los términos considerados sexistas en el nuevo estatuto andaluz. Se añadió "andaluzas" "pueblo andaluz" y "ciudadanía andaluza" donde sólo decía "andaluces". También se añadieron "funcionarias" y "ciudadanas". Todo ello haciendo caso omiso a un informe encargado a la RAE por el Parlamento sevillano.
Pues lo siento, pero creo que el estatuto andaluz ahora sí es sexista. Lo que quiero decir es que la duplicación os/as es lo que es verdaderamente sexista y discriminatorio, pues permitiría lingüísticamente la posibilidad de que un sexo tuviera derechos que el otro no. ¿Es que nadie se da cuenta? ¡Estaría bueno que alguien pudiera pensar que se puede pensar y cabe en la cabeza que los españoles pueden ser iguales ante la ley sin serlo las españolas!

Esa puerta grande a la discriminación sí que ninguna lengua con género la ha abierto nunca.

6 mar 2008

Mi pripiisti

Il itri dii, primití ini pripiisti piri tirminir quin il priblimi dil sixismi in li linguii:
Quiindi yi iri piquiñi, in mi piibli, jiguíbimis i isti jiigui: hiblir sili quin ini viquil. Iri mii divirtidi. Ilguinis di mis imiguis -iri in jiigui fiminini- irin fintístiquiminti rípidis, y tiníin ini fliidiz qui i mí mi dibi michi invidii.
Dospoós sopo co on ol borroco los oscrotoros o los oscrotoros so dovortoon oscroboondo o con ono vocol o son ono vocol. Oro ol monoorosmo noholosto co tonto mo otrojo on so momonto.
Par asa paansa ca a la majar la salazaan para asta prablama as ásta. As la más fázal a la más davartada. Sa nazasata sala an paca da antranamaanta.
Su uscrubumus u hublumus cun unu sulu vucul su ucubú ul prublumu du ustu muldutu lunguu rumunu u unduurupuu.
¡Meerte le vequel se equebé le rebee!

2 mar 2008

buenos tiempos

Parece que se avecinan buenos tiempos, bien positivos, para todos cuantos, para ganarnos la vida honradamente, nos dedicamos de una manera u otra a la lengua, a la gramática, y, más en concreto, a cuantos fenómenos morfológicos suceden en la intimidad del Grupo Nominal, en especial el fenómeno de la concordancia. Creíamos todos que el que nos daba de comer era el subjuntivo, y, mira tú (positivamente) por dónde, resulta que lo que va a garantizarnos nuestro puesto de trabajo va a ser la perspectiva de género.

No lo hay como ir a las fuentes; es una fijación que me ha quedado desde mis tiempos de las notas a pie de página. Y de allí traigo una pequeña selección de promesas electorales que nos afectan y que amplían nuestras perspectivas profesionales:
  • Fomentar la creación de Unidades de Estudios de Género.
  • Promocionar la utilización de lenguaje no sexista en todas las actuaciones, incluidas las legislativas, y políticas públicas.
  • Revisar y modificar el uso tradicional del masculino para representar a las mujeres en los textos educativos, legales, comunicaciones, publicaciones.
  • Impulsar el diseño y realización de materiales didácticos accesibles que trabajen específicamente contenidos coeducativos y de prevención de situaciones de discriminación de las niñas y las mujeres, en ámbitos como la salud y el deporte, convivencia y prevención de violencia contra las niñas, alimentación, interculturalidad y género.
  • Formar en igualdad a los profesionales de la educación.
  • Reconocer en el ámbito profesional y educativo la figura del agente de igualdad e incluirla en el catálogo de profesiones.
  • La inclusión de programas de investigación en salud y equidad, con especial énfasis en género, etnia y discapacidad.
  • Impulsaremos las actuaciones necesarias para garantizar la educación en los valores propios de una sociedad democráticamente avanzada a todo el alumnado y mejorar la convivencia en todos los centros educativos. Promoveremos que las administraciones educativas, a partir de los datos obtenidos desde el Observatorio Estatal para la Convivencia, junto con los de diversas Comunidades Autónomas, elaboren propuestas, materiales de apoyo y actividades de formación que faciliten la elaboración en todos los centros de Planes de Convivencia que tengan en cuenta la igualdad entre hombres y mujeres, la mediación y la resolución pacifica de conflictos.

Por fin alguien que en el programa electoral promete crear unidades de estudios gramaticales, aunque empiecen por uno tan vulgar como es el del género; vulgar comparado con lo que dan de sí el subjuntivo, los usos de se, los tiempos de pasado, las condicionales, etc. Pero bueno, menos da una piedra. Diseñar y realizar materiales didácticos es muy motivador, y siempre ha sido, para los profesores de a pie, una tarea poco reconocida. En cuanto a la propuesta de "formar en igualdad a los -y las, xD- profesionales de la formación", pues la verdad no entiendo muy bien: ¿formarlos y formarlas y formarnos a todos y todas por igual acaso, o quizás formarloslasnos sobre el tema de la igualdad, en el que presumiblemente hasta la fecha no habíamos caído? Y en ese caso, ¿quién nos forma? ¿alguien o álguiena ya formado o formada? En cuanto a lo de "reconocer en el ámbito profesional y educativo la figura del agente -y la agenta, me permito añadir- de igualdad e incluirla en el catálogo de profesiones", pues muy bien por cuanto que se abre una puerta profesional más, pero lo de "la figura del agente", no sé, me da un poco de miedo, seguramente infundado.

Y, por último, en cuanto a revisar y modificar el uso tradicional del masculino, pues tengo una propuesta, que dejo para otro día (pronto).

23 nov 2007

amarillismo gramatical

Hoy hemos cerrado el año formativo, con un encuentro sobre la integración de la cultura en la clase de español. El formato "encuentro" o "tertulia" me gusta mucho porque implica y responsabiliza a los asistentes. A un seminario se puede asistir, pero en un encuentro hay que participar, y esto es muy enriquecedor y dinámico: nunca sabes por dónde va a caminar la reflexión, pues no depende tanto del moderador como de los asistentes, a quienes el azar se ocupa de juntar en un sitio sin saber necesariamente los unos de la asistencia (ni de la existencia, en muchos casos) de los otros; cada uno con su circunstancia, su experiencia y su reflexión. En fin, que el tema era interesante desde el principio y el moderador ha sabido ordenar la reflexión de un modo muy motivador.

Sobre todas las intervenciones ha sobrevolado el apoyo, la negación o el matiz a la ecuación lengua = cultura, o la peligrosísima y recurrente lenguacultura = visión del mundo (en sentido trascendente). José Antonio ha aportado una cita de Octavio Paz en la que dice que el sol no es el mismo cantado en lenguas diferentes, aunque sea el mismo astro y alumbre lo mismo. O sea: que la lengua de algún modo determina la visión del mundo, o que las lenguas arrastran cada una una visión del mundo que les es propia (y esto enlaza con la entrada del otro día). Hemos entrado en las inevitables contradicciones, cuando uno que se manifiesta a favor de esa idea se descubre después defendiendo que aunque la lengua sea la misma, nadie mejor que un colombiano para entender cómo García Márquez ve el mundo (la selva, el Caribe). Luego en qué quedamos. Por Dios, que a mí no me digan que tengo que compartir visión del mundo con la gente de mi pueblo, así, sin mayores precisiones, sólo porque todos (los ciento y pocos) somos del mismo lugar perdido de la meseta, hablamos una misma lengua, un mismo dialecto, somos laístas y sabemos lo que es rastrojo, barbecho, arrejacar, dornajo o trigo de seis carreras. Esta idea es peligrosa, desde luego, y de esto también hemos hablado. Pero es la idea que sustenta muchas actuaciones sobre la lengua. Una vez, fuera de España, encontré a un profesor de vasco que, hablando de su alumnado, decía que enseñaba vasco a "vascos que querían aprender su lengua". Es una metáfora. Muy lejos de la lengua como vehículo, como canal, como sistema de expresión y comunicación natural del individuo. A un paso también de otra idea identitaria ya comentada: mejor no aprender más lenguas (o más lenguas que la tuya) para no contaminarse.


Algo de cierto hay, sin embargo, si entendemos en sus estrictos términos "visión del mundo", o sea: representación mediante una codificación lineal (puesto que el lenguaje es lineal, como la música) de un mundo no lineal; por eso hay que elegir un orden y unos elementos, y disponerlos en el tiempo, mientras que las imágenes o las ideas no tienen tiempo en sí mismas. Para representar esa realidad no lineal, hay que empezar por algún sitio, y unas lenguas lo hacen de una manera y otras de otra. Pero no creo que eso determine, como determina la biología. Una lengua no nos determina: nos acostumbra a ver el mundo representado de una manera.

Quizá por eso una versión utilitaria, frívola e interesada de esta idea siempre me ha dado buenos resultados en clase. Porque es una idea que seduce y atrapa. Es lo que podría llamarse "amarillismo" gramatical. Para que dé todos sus frutos, sin embargo, se necesita un público con voluntad de contaminarse: es decir, de ponerse en la piel del otro y ver el mundo como él para que determinados problemas gramaticales se resuelvan naturalmente, y la gramática de la lengua extranjera, una vez comprendida la visión del mundo que traduce, fluya gramaticalmente con la naturalidad con la que fluye en el hablante nativo, para quien ese dato es transparente y no relevante. Claro que este objetivo último no se cumple; pero sí que es verdad que planteados esos determinados problemas de este modo amarillo que digo, parece como si perdieran ese aura intocable de agujero negro gramatical.

El ejemplo más claro quizás, el verbo "gustar" en español. Frente al voluntarismo o la libertad del individuo respecto del objeto deseado de "to love" o "aimer", el determinismo, la aceptación del deseo como inevitable, fuerza externa que anula nuestra capacidad de decidir: el irresistible atractivo, fuera de mi control y al que no me puedo sustraer y contra el que de nada sirve rebelarse tanto en "me gustan las fresas" como en "me gusta cuando callas". El verbo "amar" existe también en español, sí, pero para lo que de verdad sale del corazón. ¿Aman distinto los francófonos porque conjugan el mismo verbo con la tortilla de patatas que con el ser amado? ¿Aman de verdad los hispanohablantes o se inventan un amor a la medida de su voluntad?

Pero otro ejemplo amarillo podría ser la etimología del futuro simple español y románico, construido sobre una perífrasis de obligación, frente al voluntarismo de "Shall" o "will" o frente al futuro como imperativo del árabe. ¿Tendríamos que sacar conclusiones? ¿Podría relacionarse con fenómenos históricos acaecidos en pueblos que hablan esas lenguas? La gramáticaficción es muy divertida, y da mucho juego.

Otro agujero negro del español: por y para puede abordarse desde la distinción entre dirección y sentido en español, y la poca importancia que otras lenguas le dan a esa distinción: los italianos, que tan obsesionados están con no dominar nunca por y para, tienen una lengua en la que, por ejemplo, hola y adiós se dicen con la misma palabra, y "salutare" sirve lo mismo para saludar que para despedirse.

Y qué decir del juego filosófico que dan ser y estar, las dos del pasado de indicativo, o el ineludible subjuntivo...

Y, para acabar, el género de ciertos sustantivos, en comparación con el de sus equivalentes en otras lenguas, o en una lengua como el inglés, que no lo tiene. O que no lo tiene aparentemente: en muchas canciones, por ejemplo, se dice "Mister Moon" referido a la luna. En árabe luna es masculino y sol femenino, cosa que choca mucho y cuesta aceptar a los hispanohablantes.