3 jul. 2011

Querétaro y el #15M en #eldiae

En la última edición de El día E, la fiesta de todos los que hablamos español, celebrada el pasado sábado 18 de junio, resultó elegida como palabra más hermosa del español el término Querétaro, propuesto por el actor mejicano Gael García Bernal, y que no es propiamente una palabra del español (como no lo es Santander, propuesta por Botín, en una especie de publicidad por emplazamiento bastante descarada), sino el nombre propio de un estado mejicano.
Desde entonces todos los días leo en la prensa, en blogs o en redes sociales, artículos donde sus respectivos autores se preguntan por qué, por qué fue elegida tan misteriosa palabra. A mí me extraña que cualquiera que conozca lo sucedido en las dos ediciones anteriores del Día E no entienda por qué la gente ha elegido querétaro.
Las palabras, sobre todo las que no se entienden, siempre han ejercido una tremenda fascinación en el ser humano. Ese poder mágico de las palabras lo explota hoy como nunca el mundo de la publicidad: palabras extranjeras, terminología científica o técnica tratan de convencernos de que compremos un producto en lugar de otro. Así esas palabras misteriosas, mágicas se llenan de significados que muchas veces no tienen y se transforman en conjuros o en invocaciones.
Yo creo que algo así ha pasado con querétaro, que la gente la ha votado porque no podía votar otra cosa y porque era la única palabra sin significado entre las propuestas este año por el Día E, y no que todo México la haya votado. Sin significado, significaba cualquier cosa que uno quisiera, y sobre todo significaba torpedear desde dentro la iniciativa.
Porque este año, para evitar los problemas técnicos que surgieron en el 2009 con chapuza y en el 2010 con república, el Instituto Cervantes eligió a 30 famosos de la cultura y el espectáculo (como Boris Izaguirre, Alejandro Sanz, Isabel Allende, Shakira, Ferrán Adriá, Ana María Matute, Raphael, Emilio Botín, Vargas Llosa, etc.) para seleccionar las únicas treinta palabras propuestas a los internautas, de modo que sólo nos quedaba elegir una de entre ellas.
Ya en el 2009 algo relacionado con lo que ahora se llama 15M asomó a la Red, aprovechando la generosidad o la falta de previsión o la simpleza inocente de la propuesta del Instituto Cervantes y eligió chapuza e infamia como las dos palabras ganadoras. Algo similar volvió a ocurrir en el 2010, con república. Este año, el año de la eclosión del 15M y ante la imposibilidad de poder elegir libremente una palabra, ganó querétaro. Yo creo que era lo lógico.

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