12 nov. 2011

fluidez, desparpajo y liquidismo en la enseñanza de ELE

Reconozco que llevo una temporada de un descreimiento que a mí misma me produce un enorme desasosiego profesional. Sin duda los años no perdonan y he dejado atrás a Andrenio para convertirme sin más remedio en Critilo. Miro donde miro y la mayoria de las cosas me parecen obviedades, perogrulladas, rizos de rizos, muchas alforjas para poco camino y mareos de perdiz. No hay peor cosa que ponerse a demostrar evidencias: el que lo hace siempre sale mal parado.  Si quieres acorralar a alguien, oblígale a que demuestre una evidencia, no falla.

Más allá de esas evidencias que nos empeñamos en demostrar creyendo que así pasarán del dogma profesional a la práctica profesional, forzando la formación hasta la deformación (algunas veces hasta la transformación, pero muy pocas); verdades y evidencias como que todo en el justo medio: la gramática implícita y la explícita, los ejercicios y la producción libre, partir de la realidad del alumno pero sin pasarse, conjugar las expectativas del alumno, del grupo, del profesor y de la institución, administrar y utilizar la tecnología como medio y no como fin, etc. Más allá de esas evidencias, decía, hete aquí que algo sí me ha motivado y ha llegado a sacarme de ese casi plácido descreimiento correcto y silencioso y llevarme hasta una si bien leve irritación. Y es que grandes profesionales se dejen engañar por el desparpajo cuando evalúan la fluidez.

Fluidez no está en el Diccionario de términos clave de ele de la casa, cómo puede ser, si es un elemento clave una piedra de toque de la evaluación certificativa; quizás por algo o quizás por ello se remita a... ¡corrección! Sí, sí, como lo leen.

La RAE no da muchas explicaciones cuando define fluidez como "cualidad de fluido"; aunque sin pretendero nos transporta al mundo líquido, la sociedad líquida, el amor líquido, etc., con las dos características que lo resumen: transitoriedad y desregulación.  ¿Estaremos inaugurando un nuevo cico metodológico en ELE: el liquidismo?

Sin embargo, miren lo que dice la Academia de desparpajo:
(De desparpajar).
1. m. coloq. Suma facilidad y desembarazo en el hablar o en las acciones.
2. m. coloq. Am. Cen. desorden (‖ confusión).
Eso exactamente: "desembarazo en el hablar o en las acciones", e incluso o sobre todo -me permito añadir- desembarazo en la acción de hablar.

La Wikipedia, la enciclopedia libre, ayuda un poco más cuando define fluidez:
En lingüística, fluidez es la capacidad de un hablante de expresarse correctamente con cierta facilidad y espontaneidad, tanto en su idioma materno como en una segunda lengua; esto permite que el hablante se desenvuelva de una manera [sic]. La fluidez viene dada en tres áreas:
  • Capacidad para crear ideas (área creativa).
  • Capacidad para producir, expresar y relacionar palabras (área lingüística).
  • Capacidad para conocer el significado de las palabras (área semántica).

Bien, pues eso, que fluidez no es desparpajo, por muy líquido que sea este mundo que vivimos; que la fluidez requiere corrección, ideas, relaciones y significados, y el desparpajo no.

Es verdad que fluidez, frente, por ejemplo, a corrección, pronunciación, alcance e incluso cohesión, tiene una naturaleza mixta, no simple. La fluidez es un compuesto que consiste en la capacidad de manejar esas sustancias simples. Pero por eso. No es desparpajo.
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