15 jun 2008

juventud


Haciendo limpieza el otro día en la sala de profes, descubrimos algo que nos enterneció: en un examen de no hace tantos años le pedíamos al alumno (y cito de memoria): "lee el diálogo que has mantenido con el policía y contesta las preguntas".

¡Si éramos así de jóvenes sólo hace un lustro no podemos ser tan viejos ahora! ¡Qué ternura! ¡Qué inocencia! Profesábamos la fe de que había que implicar al alumno como fuera, y si había que hacer de él un personaje de ficción, pues pidiéndole permiso o sin pedírselo, lo hacíamos y punto. Divino tesoro, ya te vas para no volver. Ahora escribir una línea de instrucciones nos cuesta dios y ayuda, porque a nuestra fe no hemos renunciado, pero somos mucho más pellejos.

21 may 2008

Me ahogo en realidad

Ayer inauguraron la nueva página de RTVE: http://www.rtve.es/. Dios mío, y creíamos que you tube era un universo inabarcable lleno de material auténtico. Esto sí que es material auténtico, qué baño. Y todo sincrónico y todo presente, real y actual (como en inglés): Historias para no dormir y Chikilicuatre, La bola de cristal y los mileuristas, el telediario de hoy y Mariano Medina. Todo a disposición del profesor de español. De nuevo el vértigo borgiano del teclado y de los espejos. De uno de los demasiados blogs tecn2.0lógicos que lee mi reader, tomé la decisión de descargar mi Doublekiller, asesino en serie (a sueldo mío) de archivos duplicados. Lo probé, y resulta que luego que me localizó los duplicados no me atreví a borrar. ¿Y si le pasáramos el doublekiller a la Red enterita? ¿Cuáles serían sus dimensiones entonces? ¿Tendría sentido la propia Red si no hubiera doubles, ecos, espejos, repetidores, antenas? ¿Descubriríamos felices que nosotros también somos doubles?
Una vez, cuando yo era aprendiz de filóloga, me encontré en una cola de la fotocopiadora del CSIC a un famoso catedrático del que tantos libros habíamos consultado. Me dijo que éramos afortunados los jóvenes, que en sus tiempos no había fotocopiadoras. En la Nacional (otro vértigo) seguía la sala de los ficheros, repletos de fichas escritas con excelente caligrafía de pluma (¡yo escribía con plumilla en la escuela de mi pueblo, y me descubro llamando todavía plumier al estuche de mis hijos!) y manoseadas con respeto durante siglos. Una vez consulté el Dioscórides, Dios mío. La novedad eran las microfichas, que se estaban introduciendo. En mi Universidad me dieron la microficha de mi tesis, prodigio de nuevas tecnologías, no sé por dónde andará. Sólo eran los 80; la bola de cristal no podía imaginar cómo iba a ser la entrada al siglo XXI.
Cuando llegué a Inglaterra, en la primera mitad de esa década, la novedad era la edición internacional en papel biblia de El país, periódico que hoy se llama global. Cuántas clases le debo, y con lo pequeñito que era. Luego, ya más cerca de España, al otro lado del Estrecho, en esta carrera en busca del material auténtico, descubrimos el filón de los suplementos semanales atrasados, que vendían baratos en la medina, y los vídeos VHS, porque llegaba la señal de tv del repetidor de Málaga y el ingenio popular marroquí había inventado sin patentar las parabólicas hechas con cuscuseras de aluminio, que mejoraban la señal. Doy fe.

Qué mayor me estoy haciendo.

A propósito de esto, el otro día hablábamos en la sala de profes si de verdad creíamos que ahora enseñábamos mejor. Y sí: yo creo que sí se hace mejor. Que el éxito en los resultados haya aumentado en la misma proporción, eso ya no lo sé. Yo diría que no, que en la misma proporción no. Pero, por Dios, la Palo, mi profesora de francés, es ya un fósil de las salas de profes (quizás lo era ya la pobre en los 70), aunque es verdad que se puede ser Palo con tecnología e Internet. Que haberlos, haylos.

25 abr 2008

Narciso se mira en el espejo de Internet

Según la noticia difundida por la agencia Efe que recogen tantos periódicos hoy:


El exhibicionismo es un complejo que campa a sus anchas por la red. El blog, MySpace, el Egosurfing, el Facebook o YouTube son algunos de los lagos en el que
este Narciso on line puede caer presa de su propio reflejo. La idea de autoconservación descrita por Freud en su "Introducción al narcisismo" encaja como un guante en el inmenso patrimonio de internet, donde todo cabe y todo queda. Es la ilusión democrática que aviva y expande los delirios de grandeza en forma de distintas aplicaciones. "Para el narcisista, internet es una irresistible combinación de patio de recreo y patio de caza", explica a Efe Sam Vaknin, autor del ensayo "El maligno amor a uno mismo - Narcisismo Revisitado". (más)

Bueno, no, sí, pero... ¿no es narcisista toda pretensión de comunicación? Prentender que los demás nos escuchen cuando hablamos o nos contesten cuando escribimos ¿no es narcisimo también? Pero si no nos escuchan, escriben o atienden, ¿tiene sentido hablar, tiene sentido vivir?

Existir -o pretenderlo- es narcisista también.

Sin embargo, los verdaderos narcisistas siguen apostando por los periódicos, flases y focos; o sea: por que otros hablen de ellos, no por hablar ellos

20 abr 2008

barbarismos y exclusiones

Parece que lo ha comprado el Exmo. Ayuntamiento de Getafe.
Anunciábamos buenos tiempos: pues ya están aquí. Si no os habéis dado prisa y no habéis patentado nada, se siente.
1 CARACTERÍSTICAS DE LA HERRAMIENTA THEMIS
El lenguaje, como elemento que influye directamente en la concepción sociológica que se tiene de las personas, ha de ser cuidado en extremo para no caer en barbarismos ni exclusiones sociales. Es por ello por lo que desde The Reuse Company, al igual que desde otros muchos organismos, se está luchando por un uso no sexista del mismo, con la intención de alcanzar, en la medida de lo posible, un nivel de igualdad social entre mujeres y hombres. Con el objetivo en mente de erradicar este lenguaje sexista de toda la documentación generada por cualquier institución, se pretende la utilización de herramientas informáticas que permitan explorar los documentos creados en busca de términos que puedan ser tachados de sexistas; consiguiendo así llegar a utilizar un lenguaje no sexista mediante la eliminación de la discriminación de género. (más)

Vía: COR, barrapunto

10 abr 2008

la igualdad de los españoles y las españolas

Hoy publica El país un artículo que me gustaría comentar un poco; se titula en realidad: "Ni vascos y vascas, ni diputados y diputadas", y se subtitula "Crecen las alternativas para evitar el masculino a pesar de la Academia - El nuevo Congreso se enfrenta a una moción para cambiar su nombre".

En la primera página de la edición en papel el artículo se anuncia con esta aberración lingüística, semántica y biológica: "También las vascas son vascos" ¡Hombre, por dios! (¡Uy! ¿Qué he dicho? Ha sido sin intención, lo juro, y por cansancio: es que si exclamo: ¡Hombre y mujer, por dios y por diosa!, pues se me va toda la fuerza exclamativa). Pero no era eso lo que quería comentar.

¿Tienen sexo las palabras o, simplemente, género? ¿El hecho de que un término sea masculino o femenino depende de su evolución dentro de una cultura en la que, hasta hace poco, las mujeres eran invisibles o, por el contrario, depende de una serie de reglas gramaticales ajenas a toda ideología?

Se pregunta el autor, Javier Rodríguez Marcos. Yo humildemente le respondo: "Pues vérselo, yo no se lo veo; pero claro, a los pollos y pollas tampoco; reproducirse se reproducen, es verdad, y nacen y mueren, y crecen y se transforman, y después de muertas se pudren, deshacen y desaparecen. No obstante, yo casi me inclinaría por la segunda opción: simplemente género. Claro que ésta es una de esas palabras a punto de putrefacción que yo no sé ya muy bien que significa, y dado que la Academia no es de fiar pues no sé a quién me debo dirigir para que me aclare el significado. Posiblemente al diccionario Oxford.

Aborda por extenso cuestiones como los nombres de las profesiones y el redundante, cacofónico y discriminatorio os/as. Señoras y señores:
El nombre de las profesiones es uno de los mayores campos de batalla contra el posible sexismo. El otro, y tal vez el más ruidoso, es el desdoblamiento de masculino y femenino -el compañeros y compañeras de Llamazares o el citado vascos y vascas de Ibarretxe-, llamativo por su uso fundamentalmente público y porque rompe una de las reglas más simples del lenguaje, clásica y muy anterior al SMS, la economía: decir todo lo posible con el menor número de palabras posible.
Y alude a palabras como "ministra", "presidenta" y otras así, y "soldada" o "cancillera". De las dos primeras tengo que decir que en el uso estaba el femenino: cuando yo era pequeña, en mi pueblo (uno normal, donde las figuras del cura, el maestro, el boticario, la boticaria, la maestra, el alcalde, el secretario del ayuntamiento, los concejales y el juez de paz eran las autoridades) existían "presidenta" (de las Hijas de María, ¿alguien lo recuerda?), "abogada" (Santa Rita, patrona de algo y abogada de algo); términos como "alcaldesa", "jueza", "concejala", "médica" y "secretaria" existían también, con cierto matiz peyorativo, para designar a las esposas del alcalde, el juez, etc. Bien es cierto que por las calles de mi pueblo paseaba con su vara en la mano, "el boticario", el señorito, el esposo de la boticaria, que lo era ella (a él otro oficio que el de señorito y propietario no se le conoció). Así, que alcaldesa, médica, abogada, concejala, etc. alcalcen por mérito propio un significado recto, me parece bien, que la morfología ya el uso se la ha dado. Con "soldado" la cosa está difícil, pero "soldada" no sería comparable al monstruoso "jóvena", pues "soldada", como "soldado" es sólo un participio: el que designa al asalariado, al que trabaja a sueldo: "Del lat. *solidātus, de solĭdus, sueldo".

No me voy a extender. Sólo otro comentario:
Con todo, el lenguaje político y legal ha sido el más vigilante ante el posible sexismo, aunque los legisladores siguen demorando la respuesta a la demanda de quienes piden que se reforme el artículo 14 de la Constitución, el que dice que todos los españoles son iguales ante la ley. ¿Están también las españolas en ese masculino plural? La gramática, ya vimos, dice que sí. Algunas teorías, que no. Entretanto, el Congreso corrigió en noviembre de 2006 los términos considerados sexistas en el nuevo estatuto andaluz. Se añadió "andaluzas" "pueblo andaluz" y "ciudadanía andaluza" donde sólo decía "andaluces". También se añadieron "funcionarias" y "ciudadanas". Todo ello haciendo caso omiso a un informe encargado a la RAE por el Parlamento sevillano.
Pues lo siento, pero creo que el estatuto andaluz ahora sí es sexista. Lo que quiero decir es que la duplicación os/as es lo que es verdaderamente sexista y discriminatorio, pues permitiría lingüísticamente la posibilidad de que un sexo tuviera derechos que el otro no. ¿Es que nadie se da cuenta? ¡Estaría bueno que alguien pudiera pensar que se puede pensar y cabe en la cabeza que los españoles pueden ser iguales ante la ley sin serlo las españolas!

Esa puerta grande a la discriminación sí que ninguna lengua con género la ha abierto nunca.

6 mar 2008

Mi pripiisti

Il itri dii, primití ini pripiisti piri tirminir quin il priblimi dil sixismi in li linguii:
Quiindi yi iri piquiñi, in mi piibli, jiguíbimis i isti jiigui: hiblir sili quin ini viquil. Iri mii divirtidi. Ilguinis di mis imiguis -iri in jiigui fiminini- irin fintístiquiminti rípidis, y tiníin ini fliidiz qui i mí mi dibi michi invidii.
Dospoós sopo co on ol borroco los oscrotoros o los oscrotoros so dovortoon oscroboondo o con ono vocol o son ono vocol. Oro ol monoorosmo noholosto co tonto mo otrojo on so momonto.
Par asa paansa ca a la majar la salazaan para asta prablama as ásta. As la más fázal a la más davartada. Sa nazasata sala an paca da antranamaanta.
Su uscrubumus u hublumus cun unu sulu vucul su ucubú ul prublumu du ustu muldutu lunguu rumunu u unduurupuu.
¡Meerte le vequel se equebé le rebee!